Reportaje

La fe desafía al viento y al calor: cientos de peregrinos arropan a la Virgen de las Nieves

Lanzarote volvió a demostrar su profunda devoción en una de las citas religiosas más importantes de la isla, con peregrinaciones desde distintos municipios y una jornada marcada por la tradición, la convivencia y el arraigo 

Lanzarote celebró este 5 de agosto el Día de la Virgen de las Nieves, una de las citas religiosas más importantes de la isla. A pesar de las condiciones meteorológicas, cientos de personas volvieron a demostrar su compromiso con esta tradición participando en una jornada marcada por la fe, la convivencia y el arraigo.

El presidente del Cabildo de Lanzarote y La Graciosa, Oswaldo Betancort, destacó la respuesta de la ciudadanía y el espíritu de unión que caracteriza esta celebración, subrayando además la colaboración entre administraciones para reforzar esta festividad y consolidarla como una de las principales señas de identidad de la isla.

Desde el pueblo de Guatiza, pequeños y mayores recorrieron varios kilómetros en peregrinación hasta la ermita de Las Nieves para cumplir con una tradición que se transmite de generación en generación. Un grupo formado por setenta personas participó en esta caminata, organizada con el objetivo de fomentar la convivencia y mantener viva una costumbre profundamente arraigada entre los vecinos.

La jornada comenzó a primera hora de la mañana, con la salida de los peregrinos desde Guatiza, que llegaron a la ermita tras varias horas de recorrido para compartir una jornada en familia y mantener viva una tradición que cada año suma nuevos participantes.

También desde el municipio de Haría partió otro grupo de vecinos que realizó la peregrinación hasta el santuario. Una caminata que mantiene vivo el espíritu de convivencia y el arraigo a esta celebración, recordando además el vínculo histórico que el norte de Lanzarote ha mantenido durante generaciones con la Virgen de las Nieves.

La celebración concluyó con el reencuentro de cientos de fieles en torno a la patrona, en una jornada en la que la fe, la tradición y el sentimiento de pertenencia volvieron a convertirse en los grandes protagonistas, acompañados por la Banda Municipal de Teguise.