Las cofradías de pescadores de Lanzarote se suman al paro nacional y convocan concentración el 19 de enero
Las cofradías de pescadores de Lanzarote han acordado sumarse al paro nacional del sector pesquero convocado para el próximo lunes 19 de enero, en el marco de las movilizaciones impulsadas por la Federación Nacional de Cofradías de Pescadores (FNCP) y el conjunto del sector a nivel estatal, en protesta por la aplicación del nuevo Reglamento Europeo de Control de la Pesca.
La decisión fue adoptada tras una reunión online celebrada entre cofradías y federaciones, en la que se consensuó la adhesión de Lanzarote a los acuerdos alcanzados a nivel nacional. Como resultado, las cofradías de la isla han acordado paralizar la flota pesquera durante esa jornada, cerrar los puntos de venta y convocar una concentración pública.
En concreto, el lunes 19 de enero a las 14:00 horas se celebrará una concentración en Arrecife, en la zona de Puerto Naos, como acto central de protesta en la isla.
La Federación Nacional de Cofradías de Pescadores (FNCP) denuncia que la actual interpretación del Reglamento (UE) 2023/2842 impone obligaciones absurdas, peligrosas e inaplicables, especialmente para la flota de bajura y costera, poniendo en riesgo la viabilidad económica de miles de embarcaciones, la seguridad marítima y el suministro de pescado fresco de proximidad.
Entre las medidas más controvertidas, el sector rechaza la imposición de preavisos de llegada a puerto de hasta cuatro horas para embarcaciones que faenan a escasos minutos de la costa y realizan mareas inferiores a 24 horas.
Esta exigencia obliga a los barcos a esperar innecesariamente en el mar, con el consiguiente perjuicio económico, deterioro de la calidad del pescado y, lo que es más grave, riesgos innecesarios para la seguridad de las tripulaciones.
Asimismo, la FNCP denuncia la exigencia de registrar capturas desde el denominado “kilogramo cero”, una interpretación que el sector considera "técnicamente inviable y jurídicamente indefendible".
Pretender que los pescadores pesen capturas mínimas en cubierta, con el barco en movimiento y en plena faena, no mejora el control, sino que genera inseguridad jurídica, incrementa el riesgo de sanciones arbitrarias y aumenta la probabilidad de accidentes laborales en uno de los sectores más duros y peligrosos de la economía.
Impacto en la pesca artesanal de Canarias
En el caso de Canarias, y de manera muy especial en la pesca artesanal, la aplicación rígida de estas obligaciones "tiene un impacto desproporcionado y especialmente lesivo".
La flota artesanal canaria está compuesta mayoritariamente por pequeñas embarcaciones, con tripulaciones reducidas, mareas cortas y faenas diarias muy vinculadas a las condiciones meteorológicas y al estado del mar.
La imposición de trámites burocráticos pensados para grandes flotas industriales no solo resulta inaplicable, sino que amenaza la viabilidad económica de un sector que opera con márgenes muy ajustados y que desempeña un papel clave en el abastecimiento de pescado fresco local, la fijación de población en las zonas costeras y la conservación de un modelo de pesca selectiva y de bajo impacto ambiental.
El sector pesquero insiste en que no se opone al control ni a la sostenibilidad, pero rechaza ser el pagano de una mala aplicación normativa, diseñada sin tener en cuenta la realidad operativa del mar ni el criterio profesional de los patrones.
La FNCP exige al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación que actúe de inmediato y defienda ante la Comisión Europea las flexibilidades que el propio reglamento contempla, especialmente para la pesca artesanal y de pequeña escala.
Las cofradías de pescadores de Lanzarote subrayan que esta movilización se realiza en coordinación con el conjunto del sector pesquero nacional y confían en que la reunión prevista ese mismo día en Madrid entre representantes del sector y la Secretaría General de Pesca permita abrir un proceso de diálogo real que conduzca a una aplicación más justa, flexible y adaptada a la realidad de la pesca artesanal e insular.
"En Lanzarote, como en el resto de Canarias, la pesca es mucho más que una actividad económica: es una tradición familiar, una forma de vida y una seña de identidad de los pueblos costeros.
Durante generaciones, la pesca artesanal canaria ha sido ejemplo de sostenibilidad, respeto al medio marino y equilibrio con los recursos, garantizando el futuro sin agotarlo. Defender este modelo es defender la historia, la cultura y la dignidad de comunidades enteras que han vivido del mar con responsabilidad".
La defensa de la pesca artesanal "no es solo una reivindicación del sector, sino una causa colectiva en defensa del empleo local, la cultura marinera y un modelo de pesca sostenible que pertenece a toda la sociedad canaria".
"La presencia y el respaldo ciudadano son fundamentales para que la voz del mar de Lanzarote y de Canarias sea escuchada con la fuerza, la dignidad y el respeto que merece".