Migración

Lanzarote muestra su preocupación por el repunte migratorio e insta al Estado a actuar

Instalaciones del SIVE en el mirador de Guinate.
El Cabildo de Lanzarote ha pedido al Gobierno central reforzar los medios de vigilancia y prevención tras el aumento de llegadas de embarcaciones migratorias a la isla
El presidente del Cabildo de Lanzarote, Oswaldo Betancort (CC), ha mostrado este miércoles su preocupación por el repunte migratorio que ha experimentado la isla en las últimas semanas y ha instado al Gobierno de España a tomar las medidas preventivas adecuadas.

En un comunicado, la corporación insular ha defendido que Lanzarote demuestra "con creces su compromiso humanitario", pero que la llegada de barcazas a sus costas no puede normalizarse "sin que existan las herramientas preventivas adecuadas por parte del Estado" y, en ese sentido, ha indicado que los recursos insulares "se ven sometidos a una presión constante".

Esta declaración del presidente insular llega después de que en la última madrugada llegaran dos barcazas con 150 personas a bordo hasta la isla, entre ellas la neumática con mayor número de personas que ha arribado a Canarias hasta el momento, con 122 inmigrantes.

Por su parte, el consejero del área de Bienestar Social e Inclusión de la corporación, Marci Acuña, ha puesto el foco en las reiteradas reclamaciones efectuadas a la administración del Estado respecto a las herramientas tecnológicas de fronteras.

"En incontables ocasiones hemos exigido al Gobierno de España la activación definitiva e inmediata del (radar) SIVE en la isla, pues resulta inadmisible que sigamos sin contar con este equipamiento a pleno rendimiento al ser una herramienta vital para detectar de forma temprana estas travesías, coordinar con éxito las labores de auxilio y evitar que se sigan perdiendo vidas de forma trágica en nuestro entorno marítimo", ha subrayado Acuña.

Y en ese sentido, el Cabildo ha incidido en que se ponga como prioritaria "la salvaguarda de las vidas humanas y los derechos fundamentales".

Y por eso ha criticado la "pasividad" que atribuye al Gobierno central, al que ha demandado "una estrategia de coordinación firme, dotada de medios materiales, económicos y de vigilancia que impida que el archipiélago asuma en solitario el peso de esta crisis en el Atlántico".