La Línea Norte ya abastece de forma periódica a Haría y Máguez y el Consorcio refuerza el suministro agrícola
El Consorcio del Agua de Lanzarote ha realizado un balance positivo de la entrada en funcionamiento de la Línea Norte de abastecimiento, una infraestructura estratégica que, una vez superado el periodo de pruebas y ajustes técnicos, ya opera con normalidad entre Zonzamas y Arrieta, permitiendo mejorar significativamente el suministro en los núcleos poblacionales del norte de la isla.
“La puesta en marcha definitiva de la Línea Norte, y la programación sobre el servicio que está realizando el Consorcio, ya está permitiendo que localidades como Haría y Máguez reciban agua de abasto de forma periódica, algo impensable hace apenas unos meses”, destaca el presidente del Consorcio del Agua y del Cabildo de Lanzarote, Oswaldo Betancort. “Estamos viendo ya los primeros resultados de una obra largamente demandada por los vecinos y fundamental para garantizar el abastecimiento en el norte de la isla”.
“Hemos conseguido terminar con el agobio que sufrían los pueblos del norte. Estamos a la espera de que la colaboración institucional del Ayuntamiento sea efectiva para conseguir impulsar el agua desde Arrieta hasta Haría, pero gracias a la capacidad organizativa del Consorcio del Agua, y sin necesidad de inversiones millonarias, el servicio funciona con criterio y pensando en el día a día de los vecinos”.
Tras superar el periodo de pruebas necesario para verificar el correcto funcionamiento de la infraestructura, la conducción principal ya transporta agua hasta el depósito de Arrieta, consolidando una mejora sustancial en la capacidad de distribución hacia los pueblos del municipio de Haría. En estos momentos, únicamente queda pendiente la ejecución y puesta en servicio del último tramo de impulsión entre el depósito de Arrieta y Haría, una actuación que permitirá culminar el esquema hidráulico inicialmente previsto para la Línea Norte.
Mientras tanto, el sistema ya está permitiendo abastecer de forma periódica a localidades como Haría y Máguez, mejorando tanto los caudales disponibles como la regularidad del suministro respecto a la situación existente hasta ahora.
En este sentido, desde el Consorcio se explica que los cortes programados que aún se producen en determinados momentos no responden a problemas de funcionamiento de la Línea Norte, sino a la necesidad de gestionar los recursos disponibles para atender también la demanda agrícola en una de las zonas con mayor actividad del sector primario de la isla.
El consejero de Aguas, Domingo Cejas, señala que “la Línea Norte ya está cumpliendo la función para la que fue concebida y nos permite disponer de una capacidad de transporte de agua que antes no existía. Los ajustes que seguimos realizando están encaminados a optimizar la distribución y a compatibilizar el abastecimiento a la población con las necesidades del campo”. Según Cejas, desde que el Ayuntamiento norteño “ponga toda su capacidad administrativa en marcha, estaremos en disposición de hacer realidad la continuidad diaria del agua a todo el municipio. Como plan B hemos conseguido que la Línea Centro sea una línea de transporte de apoyo al norte de la isla”.
Menos interrupciones y una planificación más equilibrada
Paralelamente, el Consorcio del Agua ya tiene planificada una nueva programación de las interrupciones del servicio en la zona norte, con un calendario menos agresivo y más equilibrado que permitirá reducir las afecciones a los vecinos manteniendo al mismo tiempo el suministro necesario para las explotaciones agrícolas.
“Somos conscientes de que todavía queda camino por recorrer, pero la realidad es que la situación actual es muy diferente a la que existía hace apenas unos meses”, añade Betancort. “Hoy tenemos una infraestructura operativa que ya está llevando agua donde antes apenas llegaba y seguimos trabajando para que cada vez sean menos necesarias las restricciones y los cortes programados”.
La Línea Norte constituye una de las principales actuaciones hidráulicas ejecutadas en Lanzarote en los últimos años y forma parte de la estrategia impulsada por el Consorcio del Agua y el Consejo Insular de Aguas para reforzar la seguridad hídrica de la isla en el marco de la emergencia hídrica, garantizando tanto el abastecimiento a la población como el suministro al sector primario.