Homenaje

La memoria del mar volvió a navegar entre la emoción, la música y la tradición de la Parranda Marinera de Buches

"Hace 47 años, el pesquero «Cruz del Mar» fue atacado mientras faenaba en aguas internacionales del banco pesquero canario-sahariano. De sus diez tripulantes, siete perdieron la vida"

Hay jornadas que trascienden el calendario y se convierten en un ejercicio colectivo de memoria. Este fin de semana, Lanzarote volvió a mirar al mar para recordar a quienes hicieron de él su forma de vida y, en demasiadas ocasiones, también el lugar donde la perdieron.

La Asociación Parranda Marinera de Buches protagonizó dos intensas jornadas dedicadas a Nuestra Señora del Carmen, patrona de los marineros, llevando la música, la danza y el folclore tradicional desde Puerto Naos hasta Playa Blanca, en un recorrido cargado de simbolismo, emoción y respeto por la memoria de las gentes del mar.

El sábado 18 de julio, Puerto Naos volvió a convertirse en un espacio de encuentro entre la memoria, la tradición y el océano durante el acto organizado por el Cabildo Insular de Lanzarote, la Asociación Cultural Cruz del Mar y la Asociación Parranda Marinera de Buches, con el apoyo del Ayuntamiento de Arrecife.

La ceremonia recordó uno de los episodios más dolorosos de la historia marítima reciente de Canarias. Hace 47 años, el pesquero «Cruz del Mar» fue atacado mientras faenaba en aguas internacionales del banco pesquero canario-sahariano. De sus diez tripulantes, siete perdieron la vida, dejando una herida que continúa presente en la memoria colectiva de Lanzarote.

La conducción del acto estuvo a cargo de David Machado, director artístico de la Asociación Parranda Marinera de Buches, quien ejerció como maestro de ceremonias y fue enlazando los distintos momentos del homenaje.

Uno de los instantes de mayor carga emocional llegó con la tradicional ofrenda floral a Nuestra Señora del Carmen, realizada en el monumento «La Luz que nos guía» por Juan Antonio Machado Santana, presidente de la Asociación Parranda Marinera de Buches, y Miguel Ángel Rodríguez García, presidente de la Asociación por la Memoria del Cruz del Mar y superviviente del atentado. Miguel Ángel y su hermano representan hoy el último vínculo vivo con aquella tragedia, al ser los dos únicos supervivientes que aún pueden transmitir en primera persona el recuerdo de lo sucedido.

Durante el acto también se rindió homenaje a los siete marineros fallecidos, a los supervivientes Manuel Hernández Marrero y Eusebio Rodríguez García, ya desaparecidos, y a Miguel Ángel Rodríguez García, presente en la ceremonia. El recuerdo se hizo extensivo a todas las personas que perdieron la vida o nunca regresaron de la mar durante aquellos años marcados por la incertidumbre en el banco pesquero canario-sahariano.

Asimismo, Sergio Betancort recitó un poema que puso en valor la defensa de Puerto Naos como espacio abierto, de memoria y de cultura marinera.

Tras el minuto de silencio, la Parranda Marinera de Buches ofreció un recital de música y danza tradicional como tributo a la Virgen del Carmen y a la memoria de los hombres y mujeres del mar. Bajo la coordinación musical de Abián Rodríguez y la dirección dancística de Rubén Valiente, la agrupación convirtió el folclore en una forma viva de homenaje.

El acto contó con una amplia representación institucional, política y del tejido asociativo de la isla.

Por parte del Cabildo Insular de Lanzarote, entidad organizadora junto con la Asociación Cultural Cruz del Mar y la Asociación Parranda Marinera de Buches, asistió don Marciano Acuña Betancort, consejero de Bienestar Social e Inclusión y responsable de las áreas de Mayores, Igualdad, Adicciones, Menores y Familia y Sanidad. También estuvo presente don José Francisco Montelongo Espinosa, director de la Escuela de Servicios Sanitarios y Sociales de Canarias (ESSSCAN) del Gobierno de Canarias.

El Ayuntamiento de Arrecife estuvo representado por su alcalde-presidente, don Yonathan Jesús de León Machín; por el primer teniente de alcalde y concejal de Hacienda, Contratación, Festejos, Patronato del Carnaval y Régimen Interior, don Echedey Eugenio Felipe; por el tercer teniente de alcalde y concejal de Limpieza, Sanidad y Bienestar Animal, Cementerios, Pesca y Sector Primario, don Jacobo Lemes Duarte; y por el cuarto teniente de alcalde y concejal de Movilidad y Transporte, Unidad de Proyectos y Subvenciones, don Mario González Altube.

Asimismo, asistieron la concejala de Medio Ambiente y Playas, doña Davinia Déniz de León; el concejal de Seguridad y Emergencias, Archivo y Estadística, Infracciones y Sanciones y Responsabilidad Patrimonial, don Kevin Moisés Cortés Villalobos; y el concejal de la oposición don Roy Alfonso González García.

En representación del Ayuntamiento de Haría acudió doña Evelia García Fuentes, primera teniente de alcalde y responsable de las áreas de Bienestar Social y Mayores, Empleo, Educación, Cultura y Juventud.

La representación del tejido asociativo contó con doña Liliana Bohórquez, presidenta de la Asociación Acciones Unidas de Lanzarote, acompañada por el miembro de su junta directiva don Carlos Alférez.

Porque el folclore no es únicamente una expresión artística: es también una manera de conservar la historia, mantener vivos los recuerdos y transmitir a las nuevas generaciones el patrimonio inmaterial de un pueblo profundamente unido al Atlántico.

La emoción continuó apenas veinticuatro horas después en Playa Blanca, donde la agrupación volvió a participar en la festividad de Nuestra Señora del Carmen acompañando la tradicional procesión marítima.

Entre vítores, muestras de devoción y el sonido constante del océano, la música acompañó el recorrido con piezas emblemáticas del repertorio de la agrupación, como Niña Bonita, Chiquilla Mía y Ojos Negros, junto con folías, isas y seguidillas que envolvieron la celebración en un ambiente de profunda identidad popular.

Una vez finalizado el recorrido por mar y tras la llegada de la imagen a la Playa del Pueblo, el cuerpo de danza interpretó una exigente seguidilla costera sobre la arena. Las altas temperaturas y la dificultad del terreno no impidieron que bailadores y bailadoras ofrecieran una actuación de gran nivel técnico y artístico, recibida con un cálido reconocimiento por parte del público.

La celebración contó con la presencia del párroco Yonathan Almeida Romero; del alcalde de Yaiza, Óscar Noda; y del primer teniente de alcalde y concejal de Festejos, Daniel Medina Deniz, quienes acompañaron a vecinos y visitantes durante una de las festividades más representativas del municipio.

Entre los momentos más conmovedores destacó la presencia de Miguel Valiente, bisnieto del recordado Luis el Capitán, quien portó durante la celebración la gorra original de capitán de su bisabuelo. Un sencillo gesto cargado de simbolismo que representó la continuidad entre generaciones y la transmisión de la memoria familiar ligada al mar.

La jornada concluyó con el acompañamiento musical durante el regreso de la Virgen, la interpretación espontánea del repertorio al modo de las antiguas parrandas marineras y el inconfundible sonido del bucio, que anunció la llegada de la imagen y de la agrupación, recuperando una forma ancestral de comunicación y celebración profundamente arraigada en la tradición insular.

Durante dos días consecutivos, la música, la danza, el patrimonio, la religiosidad popular y la memoria caminaron de la mano para recordar que la cultura tradicional no solo conserva canciones y bailes: conserva también la historia de quienes construyeron estas islas mirando siempre al horizonte.

La organización agradeció la presencia de las autoridades, representantes institucionales, entidades y ciudadanía que participaron en estas jornadas de memoria, respeto y reconocimiento a las gentes de la mar.

Porque, mientras exista una voz que cante sus coplas, un bucio que anuncie su llegada y unas manos que mantengan vivas sus tradiciones, las gentes de la mar seguirán navegando para siempre en la memoria de Lanzarote.