LUGARES

Castillo de Santa Bárbara, de emigrantes a piratas

Sobre la montaña de Guanapay se alza el castillo de Santa Bárbara. Ayer albergó el Museo del Emigrante Canario; hoy, el Museo de la Piratería.

Sobre la montaña de Guanapay se alza el castillo de Santa Bárbara. Estuvo muchos años sin uso hasta que albergó el Museo del Emigrante Canario. Hoy es el Museo de la Piratería. Su contenido histórico es muy interesante, ya que se informa de lo sucedido durante cuatro siglos de piratería en Lanzarote y las Islas Canarias.

Por ser Canarias un archipiélago situado en la encrucijada de las rutas americanas hacia Europa, fue desde el descubrimiento de América un escenario propicio para la piratería internacional. La información que exhibe el Museo de la Piratería se acompaña de variados elementos expositivos, como las armas y banderas que se utilizaban en la época, o las vestimentas de las milicias locales y de los piratas.
 
Estratégicamente situado en la cima de la montaña de Guanapay, junto a la Villa de Teguise, el castillo de Santa Bárbara y San Hermenegildo cumplió históricamente una función defensiva de la antigua capital de la isla, sobre todo de los constantes ataques de los piratas. Data del siglo XVI y, tras ser restaurado en tiempos recientes, acogió hasta 2011 el Museo del Emigrante Canario. 
 
“El Museo de la Piratería es realmente un centro de interpretación de conquistadores, corsarios y piratas”
 
El Museo de la Piratería es realmente un centro de interpretación de conquistadores, corsarios y piratas que han estado relacionados con la historia de Canarias. El contenido y el equipamiento del museo tiene un marcado carácter lúdico, lo que lo hace muy atractivo para los niños. Ante tantos ataques de piratas y corsarios, hubo que levantar un refugio inexpugnable. Así que el castillo no solo tuvo la misión de ser atalaya desde la que avistaban los peligros piráticos venidos del mar, sino que sus dependencias sirvieron de refugio a la población, entre otros usos.
 
El Museo se divide en dos bloques temáticos, uno sobre piratería en Teguise y Lanzarote, y otro sobre la piratería internacional en Canarias En la primera sala una maqueta del  casco urbano de Teguise muestra el poder político, militar y religioso de la antigua capital insular. Aquí residía la mayoría de la población de la isla, por lo que sufrieron durante siglos las correrías de invasores que venían, sobre todo, en busca de esclavos. 
 
“Los conocidos nombres de John Hawkins, Francis Drake o Robert Blake están recogidos en el museo”
 
Una segunda sala se detiene en los más importante saqueos que conoció Lanzarote en la segunda mitad del siglo XVI y el primer tercio del XVII. La Sala de Oficios en Teguise muestra mediante comics, caricaturas y pequeñas esculturas el tipo de población de aquella época.
 
Los conocidos nombres de John Hawkins, Francis Drake o Robert Blake están recogidos en el museo. La sala de armas exhibe reproducciones de pistolones, sables y cañones que usaban los piratas, así como una maqueta de un antiguo galeón español del siglo XVIII con 106 cañones.
 
Con la desaparición de los ataques corsarios a inicios del siglo XIX, desaparece totalmente todo valor estratégico del castillo. En 1913 se cede al Ayuntamiento de Teguise y goza de la declaración de Patrimonio Histórico-Artístico.