El Bebedero reescribe la historia más antigua de Lanzarote con nuevos hallazgos arqueológicos
La campaña de excavaciones arqueológicas desarrollada durante 2026 en el yacimiento de El Bebedero, en Teguise, ha sacado a la luz un rico y variado patrimonio que aporta nuevas claves para el conocimiento de la historia más antigua de Lanzarote y de Canarias.
Los trabajos se han desarrollado desde mediados de julio durante cuatro semanas y han sido financiados por el Ayuntamiento de Teguise mediante una subvención a la Fundación Canaria Universitaria de Las Palmas, única institución canaria que colabora económicamente en esta investigación.
La intervención, que da continuidad a las investigaciones iniciadas en el yacimiento en 1985, ha estado dirigida por el doctor Pablo Atoche Peña, catedrático de Prehistoria de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), al frente de un equipo integrado por Mª Ángeles Ramírez, Pedro Méndez, Antonio Bueno, Julia Lecuona, Elena Hernández, Fany Talavera, Víctor Martínez, Claudio Moreno y José Bueno.
La alcaldesa de Teguise, Olivia Duque, destacó “la enorme importancia de continuar respaldando una investigación que nos permite conocer cada vez mejor nuestros orígenes y que está aportando información de gran relevancia no solo para Teguise y Lanzarote, sino para el conjunto de Canarias”.
Duque señaló que “El Bebedero es una muestra del extraordinario patrimonio histórico y arqueológico que conserva nuestro municipio y tenemos la responsabilidad de contribuir a su investigación, protección y divulgación”. Asimismo, agradeció el trabajo desarrollado durante décadas por el equipo investigador y su contribución al conocimiento de la historia de la isla.
Una infraestructura hidráulica indígena excepcional
Entre los principales resultados de la campaña de 2026 destaca la finalización de la excavación del amplio espacio enlosado destinado a captar y conducir el agua de lluvia hacia el aljibe descubierto en 2025.
El conjunto, integrado además por decantadores y canalizaciones, constituye la primera infraestructura hidráulica indígena de este tipo y complejidad registrada en la protohistoria de Canarias. Su utilización se ha datado entre los siglos I a.C. y IV d.C. y pone de manifiesto los elevados conocimientos técnicos que poseía la comunidad indígena de Lanzarote para captar, conducir y almacenar el agua de lluvia.
También se ha completado la documentación de los elementos arquitectónicos pertenecientes a dos habitaciones localizadas en campañas anteriores y se ha alcanzado el estrato arqueológico más profundo del yacimiento. En este nivel han vuelto a aparecer restos óseos de ovicápridos y fragmentos de cerámica modelada a mano.
El equipo investigador ha seleccionado muestras destinadas a determinar con mayor precisión la antigüedad de la presencia humana en El Bebedero, probablemente situada varios siglos antes de la Era.
Cinco siglos de interacción con el mundo romano
Los hallazgos obtenidos en El Bebedero, unidos a los conocidos en el cercano asentamiento de Buenavista, continúan aportando evidencias sobre la interacción entre las comunidades indígenas de Lanzarote y marinos y mercaderes procedentes de las culturas mediterráneas de la Antigüedad.
Entre los materiales recuperados se encuentra un numeroso conjunto de restos de fauna doméstica, cabras, ovejas, cerdos y perros, además de malacofauna, ictiofauna y avifauna, asociados a diferentes objetos indígenas y elementos de importación.
El repertorio incluye fragmentos de recipientes cerámicos de diversa tipología y funcionalidad, desde grandes contenedores hasta vasijas de cocina, algunas de las más recientes decoradas con motivos incisos, impresos y en relieve. También se han documentado cuchillos y otros artefactos líticos tallados y pulimentados, estelas, molinos, punzones óseos, alguno de ellos enmangado, elementos de adorno personal y objetos metálicos y vítreos.
Especial relevancia tienen los numerosos fragmentos correspondientes a varios tipos de ánforas romanas datadas entre los siglos II a.C. y IV d.C., que se suman a las encontradas en campañas anteriores y entre las que destaca un ejemplar casi completo localizado en 2022.
El conjunto arqueológico refleja la presencia en El Bebedero de una comunidad indígena muy activa que, durante aproximadamente cinco siglos, interactuó con gentes romanas que recalaron en Lanzarote. Las investigaciones apuntan a posibles intercambios de productos locales, probablemente agua, cecinas o cueros de ganado doméstico, a cambio de vino y aceite transportados en ánforas, así como objetos de cobre, bronce, hierro y abalorios vítreos.
Nuevas tecnologías al servicio de la investigación
Durante la campaña se han empleado tecnologías avanzadas como el escáner láser 3D, la fotogrametría digital y drones, que han permitido obtener diariamente imágenes detalladas del yacimiento y registrar de manera continuada la evolución de los trabajos.
Estos procedimientos facilitan una documentación rápida y precisa de los hallazgos y permiten conocer con mayor detalle las diferentes estructuras constructivas presentes en El Bebedero, aportando nuevas perspectivas sobre la organización y funcionalidad del asentamiento.
Paralelamente, se está realizando un estudio integral para la identificación y catalogación de todos los materiales arqueológicos recuperados, con la participación de especialistas en arqueología, biología, paleontología y arqueometría. Este enfoque interdisciplinar permite profundizar tanto en el conocimiento del yacimiento como en sus conexiones con otros enclaves arqueológicos de Lanzarote y con el mundo romano.
La concejala de Archivo y Patrimonio Histórico del Ayuntamiento de Teguise, Mar Boronat, señaló que “cada nueva campaña confirma el enorme potencial científico de El Bebedero y la importancia de mantener una investigación continuada que nos permita documentar, conservar y conocer adecuadamente todo lo que este yacimiento nos está revelando”.
Boronat destacó además que “estos descubrimientos nos ayudan a comprender mejor cómo vivían las primeras comunidades de Lanzarote, cómo se organizaban y qué relaciones mantuvieron con quienes llegaron a la isla desde otros territorios”. La concejala incidió también en la importancia de acercar los resultados de las investigaciones a la ciudadanía para favorecer el conocimiento, la valoración y la protección del patrimonio histórico.
Un enclave fundamental para conocer los orígenes de Canarias
Los resultados de la campaña de 2026 refuerzan la importancia científica de El Bebedero y del cercano yacimiento de Buenavista para reconstruir la historia más antigua de Lanzarote y Canarias. Las investigaciones, iniciadas en 1985, continúan aportando información fundamental sobre las primeras comunidades que habitaron la isla, su adaptación al territorio y sus relaciones con las culturas mediterráneas de la Antigüedad. Durante esta campaña, el yacimiento también ha recibido diferentes visitas organizadas por el Archivo Histórico de Teguise y la Asociación Cultural Pueblo Maho.