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Sentirte denuncia la expulsión de un menor con autismo de un comedor escolar en Lanzarote

Aula, foto de archivo
La asociación señala directamente a la Consejería de Educación por  no poner medidas a una “discriminación institucionalizada” que deja a las familias sin alternativas y vulnera derechos básicos

La asociación Sentirte, creada para la defensa de los derechos de las personas autistas y sus familias en Lanzarote, ha denunciado públicamente una situación que califica de “grave, injusta y profundamente discriminatoria” tras conocer el caso de un alumno autista escolarizado en aula en clave, que ha sido excluido del servicio de comedor escolar ordinario “de un día para otro” por falta de personal auxiliar de apoyo fuera del horario lectivo.

El caso se ha producido en el colegio Ajei del municipio de San Bartolomé.. El menor, cuyo padre ostenta la custodia completa, depende exclusivamente de este recurso para poder compatibilizar la atención de su hijo con su jornada laboral, al no contar con otras alternativas de apoyo. Sin embargo, pese a haber hecho uso del comedor con normalidad durante el curso, el centro ha comunicado a la familia, sin margen de reacción ni solución alternativa, que a partir de mañana no podrá continuar en el servicio ordinario y debe ceñirse a usar el servicio de comedor dentro del horario lectivo, como establece la Consejería para el alumnado del aula en clave, sin poder hacer uso de la recogida tardía.

Desde Sentirte subrayan que lo ocurrido no responde a una decisión puntual ni excepcional, sino a una realidad que la propia Consejería de Educación conoce desde hace tiempo y no ha corregido: la falta de auxiliares educativos en los tramos de acogida temprana y recogida tardía. Esta carencia estructural impide garantizar la atención adecuada a menores con necesidades específicas y acaba traduciéndose, como en este caso, en su exclusión efectiva de servicios esenciales.

“Que la respuesta que se le de a la familia desde el centro  sea ‘esto no es una guardería’ demuestra hasta qué punto el sistema está fallando en lo más básico: entender que la educación pública también debe garantizar la inclusión y la conciliación.”

“La responsabilidad no puede seguir desplazándose a los centros. Cuando no hay personal, cuando no hay recursos y cuando esto se repite, estamos ante un problema de sistema que tiene responsables claros. Las familias no pueden depender del criterio de los equipos directivos”, denuncian desde la asociación.

La coordinadora de Sentirte, Saula Rodríguez, ha sido contundente: “no estamos ante un caso aislado, estamos ante una situación que se repite porque no se han puesto los medios necesarios. Se está condicionando el acceso a un recurso público básico por la falta de personal, y eso es discriminación en estado puro”.

La asociación advierte de que esta situación vulnera no solo el derecho a la educación inclusiva, sino también el derecho a la conciliación, dejando a las familias completamente expuestas ante la falta de respuesta de la administración.

Por ello, Sentirte exige a la Consejería de Educación que asuma su responsabilidad y actúe de manera inmediata, garantizando la presencia de auxiliares educativos en todos los tramos horarios necesarios, incluida la acogida temprana, y evitando que este tipo de situaciones sigan produciéndose.

“La inclusión no puede ser un discurso. Si no está garantizada en todos los espacios y horarios del centro educativo, lo que existe es exclusión”, concluyen desde la asociación.