El crucero con un brote de hantavirus llegará a Tenerife y los españoles serán evacuados a Madrid
El crucero MV Hondius con un brote de hantavirus atracará el próximo sábado en el puerto tinerfeño de Granadilla de Abona, desde donde los pasajeros extranjeros serán evacuados a sus países de origen y los 14 españoles trasladados al Hospital Gómez Ulla, en Madrid, donde pasarán una cuarentena.
Así lo ha asegurado la ministra de Sanidad, Mónica García, quien junto con el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha comparecido en rueda de prensa desde Moncloa tras la reunión de seguimiento para acoger este barco en Canarias.
García ha detallado que los catorce ciudadanos españoles a bordo, uno de ellos perteneciente a la tripulación, serán evaluados una vez lleguen a Canarias y, posteriormente, trasladados en avión militar a la base de Torrejón de Ardoz y, de ahí, al Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, por disponer de "unidades de aislamiento de alto nivel", donde guardarán cuarentena.
En el caso de que algunos de los pasajeros españoles presente algún síntoma está previsto que ingrese en dichas unidades de aislamiento, mientras que los que permanezcan asintomáticas pasarán la cuarentena en el centro hospitalario pero en otras dependencias habitaciones, han explicado fuentes del Gobierno.
Respecto al periodo de aislamiento, dependerá de las reuniones técnicas en las que se determinará "el día cero de ese contacto" y que tendrá en cuenta el periodo de incubación del virus, que se sitúa en torno a 45 días.
Todos los pasajeros que permanecen en el barco, asintomáticos
A día de hoy tantos los españoles -cinco catalanes, tres madrileños, tres asturianos, un castellano-leonés, un gallego y un valenciano- como el resto del pasaje están asintomáticos.
Los cuatro casos con síntomas, tres pasajeros más el médico del crucero, ya están fuera de la embarcación y han sido evacuados desde Cabo Verde, donde está fondeado en estos momentos el buque.
En tres días ha dicho García, se espera que el MV Hondius arribe a Granadilla de Abona, un puerto secundario con muy poca actividad y situado a 10 minutos del aeropuerto de Tenerife Sur, de donde saldrían los aviones para las repatriaciones a los respectivos países.
Según ha detallado la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife, el crucero deberá permanecer fondeado a su llegada a la isla hasta que el servicio de Sanidad Exterior y la Capitanía Marítima autoricen el atraque bajo condiciones sanitarias.
Una vez en Granadilla de Abona se pondrá en marcha el mecanismo de evaluación sanitaria y de evacuación para repatriar a todos los miembros del pasaje, salvo que la condición médica lo impida en ese momento.
En el caso de algún pasajero extranjero necesitara atención sanitaria urgente, se le dará en España, pero las fuentes han insistido en que por el momento todos están asintomáticos y la previsión es que salgan hacia sus países una vez desembarquen en Tenerife.
Todo este proceso, ha recalcado la ministra, "contará con todas las garantías de seguridad necesarias" ya que tanto la atención médica como los traslados se realizarán en espacios y transportes especiales habilitados 'ad hoc', "evitando todo contacto con la población local y velando en todo momento por la seguridad del personal de asistencia".
"La situación es compleja, pero tenemos los medios para responder a este tipo de situaciones con el músculo propio de nuestro país, pero también de la Unión Europea", ha añadido Marlaska tras explicar que se ha activado el Mecanismo europeo de Protección Civil para realizar un análisis minuto a minuto de la situación.