EFEMÉRIDES

25 años con la Fundación César Manrique (y otros tantos sin César)

La sede de la Fundación César Manrique cumple años este mes de marzo. ¿Una nota? Siempre ha resultado incómoda para el poder, como sucedía con su fundador.

La Fundación César Manrique (FCM) cumple años este mes de marzo. Exactamente veinticinco, el mismo tiempo que lleva César ausente de nuestras vidas. Además de un cuarto de siglo de presencia la una y de ausencia el otro, el artista y su legado tienen en común otra característica: su incomodidad para el poder. César resultaba molesto para el poder según en qué circunstancias, y lo mismo le sucede a la institución que fundó. ¿Las circunstancias? Pues, todo lo que sea desvirtuar la esencia de Lanzarote. 

En Lanzarote realizó Manrique la mayoría de sus intervenciones espaciales e implantó un modelo de actuación que ha determinado decisivamente la configuración actual de la isla. Cultivador de diversos lenguajes artísticos, como la pintura, la escultura, el urbanismo o el arte público, en el conjunto de su producción creativa late una manifiesta voluntad de integración con el entorno natural. Este propósito, que César llamó “arte total”, se percibe con nitidez en sus diseños de espacios públicos y evidencia su pasión por la belleza y  por la vida.
 
“A partir de 1988, en vida del artista y bajo su dirección, la casa de Taro de Tahíche se transforma en museo”
 
La FCM fue constituida por César en 1983, pero su puesta en marcha acontece en marzo de 1992 con la inauguración de su sede, que se ubica en su antigua vivienda de Taro de Tahíche. Aquí vivió y trabajó el artista a su regreso de Nueva York, en 1968, hasta que traslada su residencia a Haría, en 1988. Su marcha a este pueblo apacible fue motivada por la búsqueda de un ambiente propicio para pintar, pues en el valle vio colmadas dos necesidades vitales: reposo y contacto con la naturaleza.
 
A partir de 1988, en vida del artista y bajo su dirección, la casa de Taro de Tahíche se transforma en museo una vez César traslada su residencia al pueblo de Haría. Aquí deja su colección personal de arte y su propia obra pictórica, quedando inaugurado el complejo actual el 27 de marzo de 1992. Seis meses más tarde, César perdería la vida en un accidente de tráfico.
 
“La sede de la FCM se levanta sobre cinco burbujas volcánicas naturales de gran tamaño”
 
La sede de la FCM, levantada sobre cinco burbujas volcánicas naturales de gran tamaño, tiene, en sus dos niveles, 1.800 metros cuadrados de superficie habitable, a los que hay que añadir 1.200 de terrazas y jardines, y 2.900 de aparcamientos. Es en este espacio donde la FCM ha venido desarrollando la mayor parte de sus iniciativas.
 
Los objetivos de la actividad de la FCM, recogidos en su acta de constitución, son conservar, estudiar y difundir la obra y el legado artístico de César Manrique; promover exposiciones, estudios e iniciativas que atiendan a las relaciones entre arte y naturaleza; desarrollar actividades que favorezcan tanto la conservación del medio natural como su transformación sostenible y la ordenación del territorio, en particular en Lanzarote y Canarias; y, promover la actividad intelectual, creativa y el pensamiento crítico.
 
La FCM es una institución cultural privada y sin ánimo de lucro, y se autofinancia captando sus recursos económicos básicamente a través de dos vías: las entradas al museo de Tahíche y la Casa Museo de Haría, y el merchandising, desarrollado a través de la línea de productos César Manrique. Todas las actividades organizadas por la FCM son gratuitas.
 
Después de más de seis millones de visitantes, decenas y decenas de miles de niños y jóvenes acogidos a los programas didácticos y un sinfín de acciones, la FCM va a por otros 25 años.