Reutilización de envases reciclables
Alonso Fernández califica de “engañosa” la campaña para instalar máquinas de ‘retorno invertido’ en los supermercados
30 de marzo de 2017 (10:40 h.)
El secretario general de la Asociación de Supermercados de las Islas Canarias (Asuican) ha manifestado que “siempre se adaptan a las normativas en materia de medio ambiente, pero partiendo de premisas falsas, no pueden apoyarla”.
Alonso Fernández, secretario general de la Asociación de Supermercados de las Islas Canarias (Asuican) ha calificado de “engañoso” el mensaje que se está trasladando en relación a la campaña para instalar máquinas llamadas de “retorno invertido” en los supermercados, en las que por reciclar un envase recibirías dinero a cambio.
Asuican es una confederación empresarial que representa a todas las grandes cadenas de supermercados establecidas en Canarias, véase Hiperdino, Mercadona, Covirán o Spar, y cuya función es defender los intereses de los establecimientos para intentar conseguir la mejora de la actividad diaria. Además, trabajan en la conexión entre supermercados e instituciones públicas para tender lazos de entendimiento, acercar posturas y conectar necesidades. En Canarias de cada 100 euros vendidos en alimentación, 80 euros son de cadenas asociadas a Asuican.
Desde la Confederación, manifiestan estar de acuerdo con “todo aquello que tenga que ver con el respeto y el cuidado del medioambiente, de hecho participan en muchas actividades junto al Gobierno de Canarias” ha explicado Fernández, pero dirían “claramente que no al nuevo sistema” de máquinas de reciclaje que se pretende instaurar en los supermercados.
En primer lugar, el secretario general de Asuican ha señalado que esta nueva filosofía de retornar los envases al supermercado “no va a beneficiar al medioambiente, ya que al final lo que hay detrás son intereses económicos de multinacionales”. En este sentido, ha indicado que “el mensaje es engañoso”, ya que apela a que un tiempo pasado siempre fue mejor: ‘¿retornarías los envases al supermercado, te acuerdas de cuándo eras pequeño?’, pero según afirma Fernández "tiene otro trasfondo".
A este respecto, Alonso Fernández ha explicado que reutilizar es “llevar el envase vacío al lugar donde lo has comprado y que este lo devuelva otra vez al fabricante y te lo entregue lleno, pero de esto no es de lo que trata la campaña. Esta organización vende lo del retorno, pero en realidad está hablando de otra cosa, habla de retornos económicos, no habla de retornos de envases”.
El secretario general de Asuican ha comentado que el nuevo sistema “al final es un negocio, el de colocar determinadas máquinas de ‘vending inverso’ que lo que hacen es que al meterlo en su interior la máquina te devuelva el dinero, pero sólo si el envase está en perfectas condiciones, sino el dinero se lo queda el fabricante de la máquina, entonces, al final el objetivo es claro”.
Además, Fernández ha explicado que “las máquinas no recogerían todos los envases, sólo determinados tipos, por ejemplo ante dos botellas de plástico del mismo material (pet), compradas en el mismo supermercado, bien una de agua y otra de aceite, una la tendrías que devolver intacta a la máquina y la otra al contenedor amarillo, lo que quiere decir que este sistema no ayuda al reciclaje, solo vende máquinas”.
“Nosotros somos trasversales”, ha afirmado el secretario de Asuican, “siempre nos adaptamos a todas las normativas en materia de medioambiente provengan del organismo que sea, pero partiendo de premisas falsas”, Asuican entiende que “no puede apoyar este tipo de medidas que van contra del medioambiente por una parte y en contra del consumidor por otra”.
La opinión de la Confederación ya ha sido trasladada a la Consejería de Medioambiente del Gobierno de Canarias, poniendo de manifiesto que se trata de un “sistema que no elimina al anterior, el del reciclaje actual de contenedores amarillos para el plástico, verdes para el vidrio o azules para papel y cartón, sino que vendría a complicarle la gestión al consumidor”.
El proceso de reciclaje que seguirían ambos sistemas, el tradicional o el de las máquinas, es exactamente el mismo, con el inconveniente de que en el caso de las máquinas hay que llevar los envases en perfectas condiciones. “En casa”, ha comentado Fernández, “aplastamos las botellas de plástico, pero a las maquinas habría que llevarlas intactas, sino la máquina no leería el código y no le entregaría el dinero, que se lo quedaría el señor que vendió la máquina”.
Además, ha comentado que los envases susceptibles de meter dentro de estas máquina de “retorno invertido” conllevarían un incremento del precio, que aunque falta por determinar, oscilaría entre 10 y 15 céntimos. “Esto a lo que lleva es que gran parte de la gente que recicla vea en este sistema cosas que no están realmente relacionadas con el cuidado del medioambiente, sino trasfondos económicos, lo que desincentivaría a los ciudadanos a continuar reciclando como en la actualidad”.
Por otra parte, Alonso Fernández ha señalado que “la pretensión es que las máquinas estén colocadas en los supermercados, el problema es que por cuestiones de salud pública no pueden estar en establecimientos de alimentación, ya que estamos hablando de residuos y estos tienen una consideración distinta a la venta y comercialización de alimentos”.
“Las dos cosas no pueden convivir en un mismo espacio. Nosotros no somos recogedores de basura, nosotros vendemos alimentación y esta exige unas medidas sanitarias en las que este tipo de sistemas son contrarios a nuestra actividad”, ha concluido el secretario de Asuican.