ARRECIFE CAPITAL
Arrecife, la barriada que es capital de Lanzarote
Arrecife se parece cada vez menos a la capital de la isla y cada vez más al gran suburbio de una ciudad residencial dispersa llamada Lanzarote.
Arrecife tiene vocación de capital pero, a medida que transcurre el tiempo, se aleja más de ese anhelo. Por el contrario, según avanzan los años, Arrecife se parece cada vez menos a la capital de la isla y cada vez más a la gran barriada de una ciudad residencial dispersa llamada Lanzarote. La capital de Lanzarote es la misma Lanzarote y Arrecife su extrarradio. Al no asumirse esta realidad difícilmente se podrá definir y mucho menos ejecutar un proyecto común de ciudad integrando opiniones diversas y, a veces, contrapuestas.
En mayo de 2019 la población de Arrecife tiene una cita con las urnas para elegir a la corporación municipal que designará al grupo de gobierno que regirá los destinos del gran suburbio insular. De aquí a allá, se oirán promesas, sueños, compromisos, ocurrencias y hasta patrañas de todo tipo, y, una vez debidamente atontada, la vecindad creerá que una ciudad se construye por agregación de intereses particulares.
Lo que no se resonará, con total seguridad, es una propuesta que remita a la discusión y a un posible acuerdo social sobre cuáles son los ejes y los proyectos vertebradores con los que construir la ciudad de todos, y en la que cada cual tenga cabida. No escucharemos ni media palabra acerca de un proceso abierto en el que poder participar con el afán de construir entre todos la ciudad que queremos. No nos llamemos a engaño: para la inmensa mayoría de los candidatos, la democracia es un coñazo.
La ciudad debe apropiarse del negocio representado por el turismo de cruceros
El problema actual de Arrecife es el mismo de hace 20 o 30 años: ha quedado relegada de la modernización urbanística impulsada por el turismo. Esta opinión se ha ido extendiendo y, por ello, se reclaman inversiones públicas que la saquen del retraso y privadas que la dinamicen, como por ejemplo, mediante la construcción de nuevos hoteles. No hay manera más directa de participar de la industria turística y de cubrir el agujero negro que dejó tras de sí el cierre de las industrias transformadoras de pescado.
Arrecife y el turismo. La ciudad debe apropiarse del negocio representado por el turismo de cruceros, y que en la actualidad está regentado por intereses ajenos radicados en la capital de Gran Canaria. Eso pasa por disponer de una Autoridad Portuaria propia que gestione el puerto de Arrecife mediante la segregación de la de Las Palmas. El puerto es un sector de desarrollo que puede y debe desempeñar un papel crucial en el desarrollo de la ciudad.
Lejos del mar residen los vecinos que menos inversión pública han recibido
Otro asunto central es el comercio, en buena medida vinculado a los cruceristas. El centro de Arrecife es un gran escaparate comercial deshabitado de clientes, una tendencia que nada tiene que ver con el cierre al tráfico de la Avenida Marítima, sino con los nuevos hábitos de consumo y ocio. No obstante, se han realizado esfuerzos que se han concentrado en el frente marítimo, con mejoras en mobiliario, peatonalizaciones, rescate de alguna zona pública y traslado de los usos portuarios. Pero los demás barrios de Arrecife también son capital, y no sólo el barrio del centro, pues es ahí, lejos del mar, donde residen la mayor parte de los vecinos que menos inversión pública han recibido históricamente.
Volviendo al cierre de la Avenida, la singularidad paisajística de la marina de Arrecife, que tanta revalorización social y económica ha adquirido, choca frontalmente con una concepción antigua del tráfico y la movilidad, que podría reducirse a “quiero llegar con el coche a todos lados y aparcar delante del lugar adonde voy”. Y mejor no hablar de la posibilidad de definir las líneas maestras de la 'conurbación' de Arrecife y sus municipios colindantes, que brillan por su ausencia.
Al quedar reducida la ciudad a un campo de batalla electoral antes, durante y después de unas elecciones municipales, resulta imposible definir un proyecto que aborde y resuelva los problemas de Arrecife, esa gran barriada que es la capital de Lanzarote.