ANÁLISIS
Canarias, al final de la cola en el uso terapéutico del cannabis
11 de marzo de 2017 (07:31 h.)
Los médicos alemanes ya prescriben tratamientos de cannabis a sus pacientes con enfermedades graves. En Canarias sigue siendo una asignatura pendiente.
Los médicos alemanes ya pueden prescribir tratamientos de cannabis a sus pacientes con enfermedades graves y sin alternativa terapéutica. Los afectados recibirán el producto en las farmacias mediante receta con cargo al erario público. Más cerca, Eduardo Van den Eynde, portavoz del PP en el Parlamento de Cantabria, enfermo de cáncer, pide la legalización de la marihuana con fines terapéuticos. Mientras el mundo avanza y se libera de necios prejuicios, Canarias es una de las pocas comunidades autónomas españolas que aún no ha regulado el uso terapéutico del cannabis.
Unas drogas se toleran y otras se persiguen. Ocho de cada diez españoles mayores de 15 años consume alcohol, cuatro de cada diez fuma tabaco y sólo uno de cada diez aspira cannabis. Actualmente se investigan los usos médicos de la marihuana para diversas enfermedades, lo que ha generado, de nuevo, cierta polémica. Muchos estudios afirman que es eficaz frente a las náuseas producidas por tratamientos de quimioterapia o de tratamiento contra el Sida, y su efecto estimulante del apetito ayuda a combatir la inapetencia, así como la anorexia.
“Por indolencia, rancia moralina o vete a saber por qué, nadie ha puesto este asunto sobre la mesa en el Parlamento de Canarias”
Sin embargo, por indolencia, rancia moralina o vete a saber por qué, nadie ha puesto este asunto sobre la mesa en el Parlamento de Canarias. El uso legal de la marihuana con fines medicinales reduciría su precio y garantizaría la calidad, al acabar con los altísimos costos de producción e intermediación que implica la prohibición.
El Código Penal prohíbe la venta de cannabis así como su posesión y consumo en lugares públicos. La ley no distingue, sin embargo, entre uso terapéutico o lúdico, aunque sí los tribunales de justicia. Después de 2006, la venta de semillas legal y la posesión y el consumo, siempre prohibido en los lugares públicos, se autoriza en lugares privados. Estas flexibilidades de la legislación sobre el cannabis han favorecido las investigaciones en el ámbito terapéutico y la emergencia de clubs de cannabis, unas asociaciones que reúnen a personas que deseaban cultivar cannabis para fines terapéuticos.
“La Comisión Global propone ensayar la regulación del cannabis reclamando un giro de lo policial a lo sanitario”
Uno de los grandes obstáculos reside en que la marihuana fue criminalizada en casi todo el mundo a comienzos del siglo XX. Pero, a partir de 2011 ha surgido con fuerza un nuevo enfoque a raíz de un informe redactado por la Comisión Global de Políticas contra la Droga. En él se dice que este es un buen momento para cambiar la estrategia prohibicionista debido a sus nulos efectos. En cifras, entre 1998 y 2008 el consumo de cannabis subió un 8,5% en el mundo y el número de consumidores ronda los 160 millones en el planeta.
La Comisión Global propone ensayar la regulación del cannabis reclamando un giro de lo policial a lo sanitario y tratar la adicción como una cuestión de salud. Y, con todo ello, renovar el concepto en la política de lucha contra la droga iniciada hace más de medio siglo.
Sin embargo, en vez de reconocer el fracaso de dicha política prohibicionista, la mayoría de los gobiernos del mundo se han empeñado en gastar más recursos policiales y judiciales en un esfuerzo inútil por detener el comercio ilegal del cannabis. La actual prohibición no detiene al mercado negro, simplemente lo ha sumergido bajo el manto de la ilegalidad. Según la última Encuesta sobre Drogas y Alcohol del Ministerio de Sanidad, un 28,6% de la población ha consumido alguna vez cannabis. En los últimos 10 años se ha multiplicado por tres el número de personas que lo consumen a diario.
Mientras tanto, muchos enfermos acuden el mercado negro.