Arranca la primera jornada de la vista oral, que continuará mañana

Dimas se niega a declarar en el juicio de Los Rostros

La vista oral del juicio al líder histórico del PIL, por la supuesta ejecución de obras sin licencia en un paraje natural protegido, se ha iniciado hoy en el juzgado de lo penal nº1 de Arrecife, después de que fuese suspendida hasta en cinco ocasiones.

Dimas Martín se ha negado a declarar en el juicio por las supuestas obras ilegales llevadas a cabo en la casa de Los Rostros, diciendo que “no va a contestar porque lo que él diga carece de importancia y prevalece lo que diga el Fiscal”.

La vista oral del juicio a Martín, líder histórico del Partido de Independientes de Lanzarote (PIL), por la supuesta ejecución de obras sin licencia de una casa situada en la zona protegida de Los Rostros, en Yaiza, se ha iniciado hoy en el Juzgado de lo Penal nº1 de Arrecife, después de que fuese suspendido con anterioridad hasta en cinco ocasiones.
 
Según el escrito de acusación, Dimas Martín, entre marzo y mayo de 2009, no sólo habría construido una piscina de 30 metros cuadrados, sino que además habría ampliado tres habitaciones para uso residencial de aproximadamente 90 metros cuadrados, creado una terraza pavimentada de acceso de unos 25 metros cuadrados y un muro de piedra en parte de la finca.
 
Todo ello, continúa el escrito, sin tener licencia y sin haberla podido obtener, ya que la casa está en suelo rústico de protección natural, dentro además de una zona de valor ecológico.
 
A pesar de que la casa de Los Rostros está catastrada a nombre de la mujer del ex político, Elena Martín, que también compareció en el juicio, pero rehusó prestar declaración, la Fiscalía sostiene que la contratación, gestión y supervisión de las obras fue realizada por Dimas Martín.
 
En este sentido, se le tomó declaración a la alcaldesa de Yaiza, Gladys Acuña, que también ejercía como tal en 2009. Alegó que cuando Miguel Ángel Cáceres, el concejal de Policía del municipio por aquel entonces, le puso en conocimiento de que las obras eran ilegales llamó a Dimas porque “sabía que tenía unos terrenos por ahí”.
 
La alcaldesa confirmó que todas las conversaciones telefónicas mantenidas con respecto al tema de las obras en la casa de Los Rostros siempre fueron con Dimas Martín, nunca habló con su mujer, a pesar de que la vivienda estaba a su nombre.
 
A lo largo de la vista y a instancias del Fiscal se escucharon varias grabaciones telefónicas en las que se pudo oír a Dimas Martín conversando con el responsable de la empresa constructora, Samuel Lemes, sobre la presencia del Seprona en la casa y pidiéndole que mediase ante el cabo del Seprona para que sólo denunciase la construcción del muro de piedra.
 
También se escucharon conversaciones entre la alcaldesa de Yaiza y el acusado en las que Acuña ponía en conocimiento de Martín de los procedimientos que se estaban llevando a cabo por parte del Ayuntamiento.
 
Uno de los testigos claves a lo largo de la jornada de hoy fue el entonces jefe del Seprona, quien denunció las obras en marzo de 2009 y puso los hechos en conocimiento de la Agencia de Protección del Medio Urbano y Natural. El funcionario aseguró ver al acusado en el interior de la finca en la que efectuó un amplio reportaje fotográfico para ilustrar la magnitud de las obras llevadas a cabo.
 
Las obras de la casa de Los Rostros fueron paralizadas y precintadas por el ayuntamiento de Yaiza después de que varios vecinos pusieran en alerta al concejal de Policía, quien ordenó a los agentes que efectuaran una inspección en la que se comprobó la ejecución de obras ilegales. 
 
Cabe recordar que los fragmentos de las conversaciones que se escucharon en la Sala fueron intervenidos por la UCO durante el marco de la Operación Unión, que dio lugar a esta pieza que está separada de la causa.
 
La vista oral de esta causa se reanudará mañana, jueves 9 de febrero. El acusado se enfrenta a la petición por parte de la Fiscalía de dos años de cárcel por un delito contra la ordenación del territorio, así como a una multa de 12.000 euros y a la inhabilitación para promover obras.