Somos había alertado del incumplimiento de los promotores de las obras

El ayuntamiento de Arrecife paraliza las obras de dos casas en El Charco

El Ayuntamiento ha notificado a los promotores la paralización de las obras al comprobar el incumplimiento del requisito de mantenimiento de las fachadas, protegidas por el Plan Insular de Lanzarote.

El ayuntamiento de Arrecife ha notificado a los promotores la paralización de las obras en dos inmuebles en el Charco de San Ginés, al comprobar el incumplimiento del requisito de mantenimiento de las fachadas, de tipología tradicional.

Para una de las ellas, el permiso responde a una obra de ‘reestructuración de edificio existente; edificio de dos plantas entre medianeras’, actuación que “no conllevará la demolición de las fachadas”, según recoge expresamente el documento de autorización.
 
En el segundo caso, que valida la obra de ‘legalización, reforma y ampliación de edificio de dos plantas entre medianeras’, igualmente se especifica que “no se demolerán las fachadas”.
 
Además, para ambas intervenciones se incide en que “la apertura/modificación de los huecos responderá en cuanto a su disposición, materiales y diseño a los modelos de uso tradicional en el conjunto protegido”.
 
Las viviendas, localizadas en primera línea de al ribera del Charco, entre la zona peatonal y al calle Jacinto Borges, están incluidas en el catálogo patrimonial del Plan Insular de Ordenación del Territorio (PIOT) de Lanzarote por sus valores arquitectónicos vinculados al pasado marinero de la zona. 
 
Una vez paralizados los trabajos, las dos empresas promotoras dispondrán de un plazo de dos meses para restaurar la realidad alterada, esto es, recuperar de manera satisfactoria las fachadas protegidas.
 
La arquitectura tradicional del charco de San Ginés se conserva como una muestra de la génesis pesquera de la ciudad de arrecife, vinculada al puerto de Naos y a la dedicación a la mar de buena parte de su población primigenia.
 
Somos Lanzarote había denunciado recientemente la demolición de tres viviendas tradicionales, en cuyo lugar se pretendían construir edificios y que no habían respetado el mantenimiento de la fachada que se les exigía en el permiso de obra. 
 
Así mismo, las construcciones se encontraban incluidas en el catálogo de Patrimonio Arquitectónico y Monumental del Plan Insular de Ordenación del Territorio (PIOT), que posee un grado 2 de protección.
 
Somos exigió a la alcaldesa de Arrecife, Eva de Anta, la paralización de las obras, además de la apertura de un procedimiento en el que se exigieran responsabilidades y se reparasen en lo posible el daño causado.

Comentarios