Es reconfortante
En estos tiempos de auge de la ultraderecha, con sus políticas de acoso y derribo sobre los derechos adquiridos, y bien adquiridos, por sectores sensibles de la sociedad, se agradece que Canarias diga alto y claro que destina 25 millones de euros a la lucha contra la violencia de género. Siga leyendo...
Es reconfortante
En estos tiempos de auge de la ultraderecha, con sus políticas de acoso y derribo sobre los derechos adquiridos, y bien adquiridos, por sectores sensibles de la sociedad, se agradece que Canarias diga alto y claro que destina 25 millones de euros a la lucha contra la violencia de género. Fue en el Consejo de Gobierno celebrado este jueves. a propuesta del Instituto Canario de Igualdad. Se trata de destinar 25 millones de euros para atender a las víctimas de violencia de género. Esta será la aportación económica del Gobierno a los convenios que se firmarán, en breve, con los siete cabildos para la consolidación y el mantenimiento del sistema social de prevención y protección integral de víctimas de violencia de género. Los convenios tendrán carácter plurianual (2019-2022). A Lanzarote corresponden 1’8 millones de euros. La cantidad es notable. Desconocemos si suficiente o insuficiente. Pero celebramos su asignación. Por lo que supone de disposición de fondos para programas de prevención, protección y atención y por el mensaje que Canarias lanza a la sociedad insular y a la del resto del Estado. La violencia de género se da, la violencia de género existe, la violencia de género hay que abordarla con políticas lideradas por las instituciones y a la violencia de género hay que llamarla violencia de género.
Los eufemismos
En algunas comunidades donde la ultraderecha ha metido baza, con permiso de la derecha y de ese naranja, en ocasiones, cada vez más oscuro, se han ido lanzando mensajes y han comenzado ya las políticas tendentes a lo que ellos llaman “desmontar chiringuitos”. Y como quiera que seguía habiendo camino, fueron más lejos pidiendo relación de nombres y apellidos, direcciones y teléfonos de aquellos trabajadores a los que alguna vez se les ha encomendado alguna tarea relacionada con esas áreas sensibles y minusvalorando la labor que las distintas asociaciones han venido desarrollando a lo largo de mucho tiempo supliendo la labor de la administración. Causa escalofríos escuchar sus mensajes contra la igualdad, la lgtbifobia o llamando violencia intrafamiliar tratando de cuestionar el concepto de violencia de género cuando lo que toca es justo lo contrario: ampliarlo y arroparlo. Afortunadamente parece que en Canarias estamos a salvo de esos arreones de la derecha en su amplio espectro cromático.
Alcaraz
Por fortuna el partido de Abascal no ha calado ni en Lanzarote ni en Canarias. Y tras el vergonzoso proceder del que fuera presidente de una asociación de víctimas del terrorismo, ahora Senador, bloqueando la declaración de apoyo institucional por los incendios de Gran Canaria, mucho nos tememos que irán a menos. El Senador Alcaraz -así se llama el impresentable- quiso imponer que no figurara en la declaración otra de las negaciones voxianas: el cambio climático. Probablemente este hombre, con su proceder, haya decepcionado a mucha gente que empatizó en sus primeros momentos como miembro de aquella asociación de víctimas del terrorismo. Es verdad que tardó poco en derivar hacia el extremo ideológico que lo ha acabado acogiendo y habrá que acostumbrarse a que esta gente ha venido para esto. Esperemos que no en Canarias.