Durante la presentación del libro "La gran encrucijada" en la FCM
Fernando Prats: "el planeta ya se encuentra en fases de extralimitación"
11 de noviembre de 2016 (20:28 h.)
"Es la primera vez que la humanidad se enfrenta al desbordamiento general de los ecosistemas que mantienen la vida en el planeta”. Esto se debe a la presión humana, principalmente por el crecimiento demográfico, y a las lógicas de desarrollo en las que la sociedad se encuentra inmersa.
La sede de La Fundación César Manrique (FCM) acogió la presentación del libro “La gran encrucijada” de Fernando Prats, Yayo Herrero y Alicia Torrego. Un elocuente análisis crítico, desde una perspectiva ecosocial, de los procesos de desestabilización ecológica y social globales en los que la humanidad está inmersa, que amenazan con el colapso y exigen un cambio de rumbo sin dilación.
En el acto estuvieron presentes dos de los autores, Fernando Prats, arquitecto urbanista, que entre otros trabajos, dirigió el Plan Insular de Lanzarote y la Estrategia Lanzarote en la Biosfera. Y Yayo Herrero, Antropóloga Social y Cultural, Educadora Social e Ingeniera Técnica Agrícola. Directora General de la Fundación FUHEM y miembro de Ecologistas en Acción.
“El libro apuesta por un proceso de nueva ilustración”
El director de la Institución, Fernando Gómez Aguilera, comenzó el acto haciendo una introducción de la obra. Dijo sobre el libro que “está escrito con luces largas” con la intención de “superar el cerco de la disciplina y que aborda un asunto mayor”, sobre nuevas bases para alumbrarnos a “pensar el futuro”.
Gómez Aguilera añadió que se trata de una “apuesta por un proceso de nueva ilustración” ya que está fundamentado en una racionalidad ética y ecológico-científica muy solvente. Aborda y se sitúa en “un eje central de nuestra época”: el debate sobre la ideología del capitalismo y sobre la compatibilidad de esta ideología hegemónica con la vida.
En este sentido dijo que es “un aldabonazo en las consciencias para quienes toman decisiones" y tienen que incorporar a esos procesos de toma de decisiones elementos más complejos para que estas sean más ricas democráticamente y resuelvan realmente los problemas de fondo.
Así mismo, indicó que se trata de “una advertencia muy clara sobre el riesgo de colapso civilizatorio y una aventura intelectual sobre cómo se podría reconducir esa deriva” a juicio de los autores. Añadió que se trata, por tanto, de un libro preventivo.
“Por primera vez la humanidad se enfrenta al desbordamiento general de los ecosistemas que mantienen la vida en el planeta”
Fernando Prats, el primero de los autores en intervenir, comenzó señalando que “estamos viviendo un cambio de ciclo histórico” porque “es la primera vez que la humanidad se enfrenta al desbordamiento general de los ecosistemas que mantienen la vida en el planeta”. Ese desbordamiento, apuntó, se debe a la presión humana, principalmente marcada por el crecimiento demográfico, y a las lógicas de desarrollo en que la sociedad se encuentra inmersa, justificada en la búsqueda de una acumulación de riqueza ilimitada y que necesita, para ello, el consumo ilimitado de los recursos.
El urbanista y autor del libro reconoció que “el planeta ya se encuentra en fases de extralimitación”. Como muestra de ello explicó que en el año 2030 harían falta dos planetas si siguiéramos con la lógica actual. Si no ponemos freno “esto nos va a llevar a un riesgo de colapso civilizatorio”.
Más tarde, afirmó que los avances técnicos y científicos son imprescindibles, pero que por sí solos y en los tiempos que disponemos, no van a resolver los problemas ecosociales del planeta.
Según Prats, no podremos avanzar si no cambian los imaginarios sociales, entendidos en base a la idea que tenemos de cómo podemos vivir. A este respecto, manifestó que “estamos en una sociedad que empieza a ser consciente de sus problemas, pero que nadie se atreve a poner en cuestión”.
El autor reconoció que sin ser capaces de ir elaborando relatos alternativos, convincentes y rigurosos el cambio tampoco será posible. Señaló como imprescindible la necesidad de “convencer a la sociedad de que el cambio es posible y merece la pena” sencillamente porque la situación por la que atravesamos nos va a conducir a un “conflicto imparable y desastroso”.
Prats terminó su intervención planteando que existe un “problema de comunicación” para transmitir lo que pasa y que esto cale en la sociedad. El autor divagó sobre la posibilidad de que los poetas, con su fuerza, y no a través del lenguaje racional al que estamos acostumbrados cuando oímos hablar de estos temas, podrían ser capaces de conmover a la ciudadanía y hacer llegar el mensaje de lo que pasa para que se tome conciencia plena.
“Se trata de un problema enorme puesto que hay una contradicción esencial e irresoluble entre la correlación de lo que mantiene la vida humana y la dinámica que organiza nuestras sociedades en el plano económico y político”
Por su parte, Yayo Herrero centró su intervención en reflexiones realizadas en torno al libro. Aseguró que estamos ante un “naufragio antropológico” ya que nos encontramos ante una profunda crisis global que se plasma en las bases que sostienen la vida humana, provocadas por una cultura mayoritaria impuesta y absolutamente ajena a que “la vida humana transcurre inserta en la naturaleza”.
Añadió que, también "vivimos una cultura que llega a permanecer ajena a la idea de que la vida humana transcurre inserta en cuerpos” ya que hoy, no solamente está en riesgo la quiebra de la naturaleza, sino los propios sistemas de reproducción de la vida cotidiana que han servido para que, a lo largo del tiempo, la vida se haya sostenido. En este sentido, según la autora del libro, estamos construyendo una cultura que podría denominarse “antropocentrista ciega”, porque si realmente fuéramos una sociedad antropocéntrica no se nos ocurriría “poner en riesgo las bases materiales que sostienen la vida humana”.
Dijo, igualmente, que debido a lo expuesto anteriormente, muchos sectores se plantean que “no sólo estamos ante una crisis global, sino ante una crisis civilizatoria, porque a pesar de la manifiesta gravedad del momento, permanece mayoritariamente invisible en el plano social y en el político”.
A este respecto, apuntó que se trata de un “problema enorme” puesto que hay una “contradicción esencial e irresoluble entre la correlación de lo que mantiene la vida humana y la dinámica que organiza nuestras sociedades en el plano económico y político”.
Herrero destacó que es fundamental que se perciba la existencia de una “correlación indisoluble entre el deterioro de la naturaleza y la quiebra de las condiciones de vida de las personas” porque, según dijo, en buena medida "algunos de los planteamientos políticos que pretenden abordarlos siguen estableciendo una especie de confrontación entre el hecho de proteger la naturaleza y el hecho de proteger la vida".
La sesión concluyó con una mesa de coloquio abierta en la que el público asiste pudo intervenir y compartir sus preocupaciones, preguntas o experiencias con los autores.