ANÁLISIS
Jubilados en La Geria, nuevos enfoques para viejos problemas
10 de diciembre de 2016 (03:39 h.)
El 23 de diciembre vence el plazo para firmar las subvenciones a la uva de 2014. Un sector de los cosecheros, el de los jubilados, podría verse en un serio dilema si se les acumula en un mismo ejercicio el pago de estas ayudas.
“Estimados viticultores: informarles que a partir de hoy, día 1 de diciembre, y hasta el 23 de diciembre deben pasar por el Consejo Regulador para firmar la subvención del 2014, pendientes de cobrar de los fondos estatales”. La subvención de 2015 está en fase de veremos, y para la de 2016 aun no se reparten números. Pero un sector de los cosecheros, el de los jubilados, podría verse en un serio dilema si se les acumulara en un mismo ejercicio el pago de estas ayudas.
La Geria probablemente necesita una nueva delimitación del espacio protegido. Quizá una redefinición de las actividades prohibidas, permitidas y autorizables en el espacio natural protegido. Puede que clarificar de una vez en qué situación quedarán las bodegas, las nuevas, las viejas y las que están por venir. En cualquier caso, La Geria demanda ser repensada a fondo para cumplir las funciones que de ella se espera dentro del sistema insular. Y todo ello dentro de una reflexión certera sobre el sector vitivinícola, que es lo que se echa de menos.
“Particularmente grave es lo que sucede con los jubilados con Complemento por Mínimo de Pensión”
Si Lanzarote se detuviera un momento a pensar qué espera del cultivo de la vid y de la elaboración del vino, surgirían algunas preguntas, varias respuestas y, al cabo, las líneas maestras del desarrollo de la vitivinicultura en la isla en el futuro. Desde una perspectiva integral, sería posible mirar el todo y sus partes para formular planes y acciones que atiendan razonablemente las expectativas de bodegueros, cosecheros y usuarios. Eso sí, armonizando el desarrollo con la conservación.
Este enfoque quedaría cojo si no se aborda el régimen económico de la viticultura lanzaroteña, empezando por los productores de uva, los más indefensos y sobre cuyas espaldas recae la preservación del paisaje. Estos tienen que mejorar sensiblemente sus ingresos, o nada de esto tendría sentido. Pero, dadas las circunstancias, ¿es posible aumentar las rentas de los cosecheros?
Particularmente grave es lo que sucede con los jubilados con Complemento por Mínimo de Pensión. Los pensionistas que a lo largo de 2016 perciban rentas acumuladas superiores a 7.116,18 €/año, sin cónyuge a cargo, están obligados a comunicar tal circunstancia a las entidades gestoras. Les toca declarar porque la subvención a la explotación, por hectárea cultivada, les computa como un ingreso.
“La solución es sencilla: eximirlos de su pago o eliminar el Complemento de Mínimo en fincas protegidas”
Los jubilados agrícolas con Complemento por Mínimo deben declarar como ingreso la uva vendida y la subvención. Si se sobrepasa el Complemento, pueden llegar a perder más que la subvención que reciben. Y más cuesta arriba se les pone si se les acumularan las subvenciones de más de un año en un mismo ejercicio, como podría suceder en 2017.
La solución es sencilla sobre el papel: eximirlos de su pago o eliminar el Complemento de Mínimo en fincas que se encuentren en un espacio natural protegido, o que cultiven viñedos ecológicos. Sería un incentivo para conservar La Geria y para una población jubilada que sigue prestando un gran servicio al mantenimiento del paisaje.
Está claro: no se puede aplicar el mismo módulo en La Rioja y en Lanzarote. Ya es bastante fastidiado dedicarse al cultivo de la vid aquí, al ser una actividad artesanal, intensiva en mano de obra, con rendimientos por hectárea muy inferiores a otros lugares, imposible de mecanizar y con unos costes invisibles adicionales, como reparar muros o escardar.
Entra dentro de lo posible reformular la política de ayudas e incentivos destinados a la uva con denominación de origen. Menor carga impositiva, exenciones y más incentivos es lo que precisa una labor artesanal íntimamente ligada a la calidad del paisaje, y más cercana a la jardinería que a una actividad económica convencional.