La investidura fracasada por el turismo

La investidura fracasada por el turismo

El turismo se coló en la fracasada negociación de un gobierno de coalición entre el PSOE y Unidas Podemos. Incluso puede que fuera uno más de los desencuentros entre ambas formaciones, o quizás el más decisivo, a la vista de las crónicas del frustrado gobierno de izquierdas. Y lo más sorprendente es que parece que gestionar el turismo en España no interesa a ninguno de los dos partidos. Uno por ofrecerlo y el otro por no desearlo y demostrarlo con aspavientos.
 
Ignacio Escolar, director de eldiario.es lo relata en su artículo sobre el fracaso y cita la respuesta de Echenique a Calvo: "Uno de los momentos más tensos de la negociación llegó cuando María Jesús Montero ofreció a Unidas Podemos el Ministerio de Turismo y Deportes.
–¿Tú sabes cuál es la propuesta programática de Podemos para el turismo y el deporte? –respondió Echenique.
–No–, contestó Montero.
–Entonces, ¿por qué nos proponéis un ministerio que no tiene nada que ver con nuestro programa? ¿Y por qué van juntas estas carteras? ¿Qué tiene que ver el Turismo con el Deporte, más allá de las pistas de esquí?– replicó Echenique.
La respuesta de Montero, según fuentes del equipo de Podemos, fue decir que las habían ofrecido juntas porque así estaban configuradas en la Junta de Andalucía."
 
En este país sigue considerándose el turismo como una 'María'
Imagino que esto tendrá mucho de lenguaje coloquial en las alturas. Porque no me suena a reunión técnica de trabajo de negociación de programas y objetivos que podrían alcanzarse uniendo esfuerzos, aunque en esto de gobernar, lo que no son cuentas son cuentos dirán los pragmáticos, pero sin cuentos las cuentas no crecen, dirían los creativos. Por ello, me preocupa que el detonante del enfrentamiento haya sido el turismo, ya que demuestra que en este país sigue considerándose el turismo como una 'María' cuando es el sector que ha amortiguado los efectos de la crisis por su volumen de empleo y su creciente importancia en el PIB.
 
Y basta señalar estas cifras: el turismo representa el 14,9% del PIB español (Unidas Podemos obtuvo un 14,3% de los votos en las últimas elecciones, curiosamente). Si vamos al impacto por comunidades, tenemos que el turismo supone el 13,1 en Andalucía; el 16,6 en la Comunidad Valenciana; o el 35% en Canarias (sólo superado por Baleares con un 44% a pesar de su estacionalidad, según datos de Exceltur). Un sector que debería ocupar como mínimo una décima parte del programa electoral de cada partido político, pero que en el caso de Podemos sólo hace referencias (tres, usando el buscador de palabras en la web) vagas a 'turismo sostenible', o que promoverá la creación de un nuevo sello de calidad turística que verifique el cumplimiento de las normas laborales y la contribución a la mejora del medio ambiente. Un poco peregrino, ya que los derechos laborales están recogidos en las normas y hay que cumplirlos, y el medio ambiente, casi lo mismo...
 
En el caso del turismo es deprimente el poco interés que despierta el sector en los partidos políticos
No va mucho más lejos el PSOE en su programa respecto al turismo (6 referencias usando el buscador en el pdf del programa electoral), de las que sólo dos son ideas programáticas, una en el apartado económico y la otra en el de su propuesta de Estado de bienestar: “apoyaremos la elaboración de una Estrategia de Turismo Sostenible 2030, en estrecha colaboración con las CCAA y con los agentes sociales del sector, continuando además el esfuerzo por garantizar el empleo digno en las actividades turísticas y optimizando la Red de Destinos Turísticos Inteligentes, iniciativa ya implementada por el Gobierno socialista. Se reforzará la posición del sector, promoviendo su rentabilidad, sostenibilidad y digitalización. Se apostará por una política de rehabilitación y valorización integral de los destinos turísticos pioneros”. Así como “Fomentar el turismo cultural accesible y el desarrollo de herramientas digitales que faciliten el acceso a la cultura a las personas con discapacidad y más vulnerables socialmente”.
 
Francamente, no se han esmerado mucho en los programas, que normalmente no se cumplen, pero en el caso del turismo es deprimente el poco interés que despierta el sector en los partidos políticos que podrían gobernar España. Y eso cuando el turismo ya representa el 10,4% del PIB mundial y que España es uno de los cinco primeros destinos mundiales, por lo que la única sede de un organismo internacional en España es, precisamente, la de la Organización Mundial del Turismo (OMT).
 
En definitiva, y porque ante tanta desidia por parte de los partidos, concluyo que no interesa la política turística, cuando el turismo es transversal, afecta todas áreas y puede dinamizar zonas improductivas. No se aprovecha su potencialidad para el desarrollo de I+D+i (y no me refiero a programas informáticos, sino a tecnología para crear nuevos productos turísticos aprendiendo de los americanos y no seguir la senda del sol, playa y monumentos históricos... ¡A ver si se lo piensan un poco para el programa electoral de la próxima convocatoria!

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