La FCM edita un libro sobre César y Pepín Ramírez
Presentación del libro "César Manrique y Pepín Ramírez", de Juan Marrero
17 de octubre de 2016 (20:12 h.)
El libro, escrito por un testigo de la época, aborda las relaciones entre Manrique y el presidente del Cabildo que construyó los centros turísticos y modernizó la isla a partir de las premisas del artista, a la vez que refleja cómo era Lanzarote en los años cincuenta.
La Fundación César Manrique ha editado, dentro de su colección Torcusa, el libro “César Manrique y Pepín Ramírez. Dos líderes canarios en su contexto histórico”, de
Juan Marrero Portugués. La obra será presentada en la sede de la Fundación, en Taro de Tahíche, el próximo jueves día 20, a las 20,00 horas, en un acto que contará con la presencia del autor, acompañado de José Juan Ramírez, presidente de la FCM, y de Fernando Gómez Aguilera, director de la institución, que introducirá la obra al público.
Juan Marrero Portugués (Las Palmas de Gran Canaria, 1929), muy vinculado a Lanzarote por lazos profesionales y familiares, fue director general de la
Caja Insular de Ahorros de Gran Canaria (1959-1979) y consejero auditor de la
Audiencia de Cuentas de Canarias (1996-2011).
En 1952 fue destinado a Arrecife con el encargo de abrir y dirigir la primera oficina de La Caja en Lanzarote. Tenía entonces 23 años. Permaneció en la isla durante cinco años, período en el que, además de desarrollar su cometido profesional, ejerció como teniente de alcalde del Ayuntamiento de Arrecife (1954-1957) siendo alcaldes Federico Coll, primero, y después José Ramírez Cerdá. Fue, asimismo, segundo teniente de alcalde del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria (1962-1967) y procurador de las Cortes españolas (1967-1977).
Ha publicado “El espíritu del Tirma”, la historia de un balandro contada por sí mismo; y “El Viera y Clavijo, un colegio irrepetible”, centro donde cursó sus estudios primarios y de bachillerato. Colabora en la prensa local con artículos sobre temas políticos,
administrativos o de la historiografía insular.
Ha sido distinguido por el Cabildo de Gran Canaria con el título de Hijo Predilecto de la Isla (2005), y por el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria con el de Hijo Predilecto de la Ciudad (2009). Juan Marero ha sido pregonero en Arrecife en tres ocasiones.
La Fundación César Manrique ha informado a través de una nota de prensa dirigida a los medios que el libro “César Manrique y Pepín Ramírez. Dos líderes canarios en su contexto “se adentra en la personalidad y en las contribuciones de ambas figuras, a la vez que reconstruye un vigoroso friso de la vida lanzaroteña de las décadas de los cincuenta y sesenta”.
Concebido como un libro de memorias, recoge las impresiones, valoraciones e informaciones “de un actor y un observador privilegiados, cercano a los protagonistas del libro”. El libro se centra en un marco cronológico en el que se determinó el futuro de la isla moderna, volcada en sentar las bases de la industria turística que hoy conocemos, impulsada por un modelo singular que combina patrimonio cultural, paisaje y oferta propiamente turística.
César Manrique propuso y alentó el modelo que se asumió desde el Cabildo de Lanzarote encabezado a partir de 1960 por José Ramírez Cerdá, muy unido al artista desde la infancia.
“En esa época, se producen los grandes cambios contemporáneos que transforman radicalmente Lanzarote. Sin las aportaciones de César Manrique y Pepín Ramírez que se desentrañan en estas páginas, no podrían entenderse”, se subraya desde la Fundación.
“Los recuerdos precisos de Marrero Portugués, la rica información que maneja, la fuerza de su expresión y la posición privilegiada desde la que se asoció a aquella etapa, le permiten dibujar un paisaje elocuente poblado de singulares personajes que rescata del olvido”, apuntan.
La obra, de 236 páginas, prologada por el director de la Fundación, retrata la sociedad insular de la década de los cincuenta “endogámica”, sometida a la “penuria económica” y “muy estratificad socialmente”. El autor, a su llegada, encontró un “panorama desolador”, “una sociedad atenazada por el tedio y la rutina”, resignada, pero al mismo tiempo “hospitalaria, alegre y divertida”. Muy pronto, en la década de los sesenta se emprendería un profundo proceso de modernización impulsado por César Manrique y Pepín Ramírez, cuyas claves desentraña la publicación.