Mide 30.000 metros menos de los que dice el concejal

Vecinos Unidos cuestiona a Samuel Martín con el Islote del Francés

“Las cuentas no cuadran en el Islote del Francés, Sr. Samuel” [Martín], señala Vecinos Unidos, que afirma que mide 30.000 metros cuadrados menos de los que dice el concejal.

Vecinos Unidos ha registrado una moción en el Ayuntamiento de Arrecife en la que solicita que la Concejalía de Urbanismo “aclare en el Pleno cuál es la superficie real del Islote del Francés, y que la misma sea determinada por una medición rigurosa”. Y ello, para “evitar desagradables sorpresas” en la Aprobación Inicial del Plan General de Arrecife.

Según Vecinos Unidos, en una reciente entrevista televisada ofrecida por el concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Arrecife, Samuel Martín, señalaba que la superficie del Islote del Francés es de 82.000 metros cuadrados. El concejal insistía en que el propietario “va a ocupar una parcela de 70.000 metros cuadrados”, de los cuales “puede consumir 30.000”. Además, Vecinos sostiene que podrían llegar a construirse un máximo de siete plantas. El problema es que “las cuentas no cuadran”, según la formación vecinal.
 
El partido que representa el concejal Andrés Medina sostiene que el Islote fue inscrito en el Registro del Ayuntamiento de Arrecife por Jaime Cortezo con una superficie de 82.176 metros cuadrados, “cuando Luis Hernández era el Presidente de la Autoridad Portuaria de Las Palmas, casualmente socio de Jaime Cortezo en Inversiones El Islote del Francés SL”. Sin embargo, en la Oficina del Catastro la parcela está registrada “con una superficie de 53.338 metros cuadrados”, afirma Vecinos. Y, “para crear aún más confusión, según la ficha del Plan General de Arrecife (borrador de 2014), aparece una superficie de 57.093 metros cuadrados”.
 
Vecinos pretende que la empresa pública GESPLAN tenga en cuenta dicha medición “rigurosa” de la superficie del Islote del Francés, para que después el propietario “no pueda reclamar cantidades desorbitadas de terreno”, y dejar a la ciudad con “el mar” como único “espacio libre”. Y lo piden porque “ya conocemos las triquiñuelas seudo-urbanísticas que dicho propietario ha empleado en las últimas dos décadas”. Por último, quieren que se explique “todo lo relativo al espacio a consumir por el propietario, así como los derechos en edificabilidad y altura de las posibles construcciones”.