Top Secret, 20 de septiembre de 2018

Cosas de Marte

20/9/2018
Cosas de Marte
Cuando nos ponemos a ello, somos auténticos figuras del desbarajuste, los líos, las chapuzas, el desorden... y casi todo alrededor del urbanismo. ¡Ah, el urbanismo! Dice la Real Academia de la Lengua (RAE), y así será, que el urbanismo es el conjunto de conocimientos relacionados con la planificación y desarrollo de las ciudades. Y esos conocimientos han deservir a los que se dedican a ello en la organización y ordenación de los edificios y espacios de una ciudad. La RAE todavía no ha incorporado una acepción de ese término mediante la cual definiría el urbanismo como una de las causas principales del incremento de la población reclusa en España. Y no me negarán que no ha de ser atractivo imaginar, soñar, una ciudad y poder llevarla a cabo. Lamentablemente, en Lanzarote el urbanismo ha sido mucho más de pesadilla que de sueño. Y eso que partíamos de un buen principio: el PIOT del 91. Pero algo se torció y desde entonces todos, todos, los (intentos de) Planes Generales han sido auténticas chapuzas y no por los caprichos del destino, sino absolutamente contaminados por intereses que nunca han coincidido con el interés general. 
 
¿Calle, qué calle?
La noticia que estos días acapara espacio en los medios de comunicación, la que cuenta que los de McDonalds en Puerto del Carmen han cerrado una ¿calle? poniendo una barrera entre la una de la madrugada y las once de la mañana, es la última muestra del esperpento urbanístico. Lo que han cerrado los hamburgueseros tiene toda la pinta de calle. Un vial empichado, aceras a ambos lados, casas junto a las aceras, agua, luz, gente que vive ahí... parece una calle que hasta tiene nombre de calle: calle Marte, se llama. Pero los de la franquicia decidieron encerrar todo eso mediante la citada barrera porque, al parecer, al Plan General de Tías no le consta que aquello sea una calle. Y no es que el Plan tenga criterio propio, ojo. Alguien, que sí debe tenerlo, lo decidió así. Total, que los “Mac” se fueron al Ayuntamiento de Tías a pedir permiso para poner la valla, en el Ayuntamiento nadie les contestó transcurrido medio mes desde que registraron el permiso (reparen en el detalle) y, ante ese silencio, plantaron la valla. Argumentan que la Ley del Suelo les ampara. Y no se extrañen porque sabido es que se creó para terminar con la maraña urbanística. ¡Y tanto que la reduce! A lo mejor hasta demasiado. 
 
Detalles
Los planes generales, nos cuenta una persona que sabe de esto, están llenos de estos “detalles”. Calles que no lo son, solares que son calles, particulares que toman posesión de calles, construcciones municipales en solares que tienen dueño... Y luego largos pleitos que en muchas ocasiones terminan con un palo mundial a las arcas de las instituciones públicas. Sin que haya ningún responsable. Por cierto que en Tías, y hablando de urbanismo y de calles, nos soplan que los vecinos del conocido como Camino de Los Lirios, han recogido centenares de firmas contra la decisión del Ayuntamiento de reordenar ese camino no ya de un modo distinto a lo que habían prometido y que figura en un cartel, sino carente del mínimo buen gusto y el tradicional mimo y cuidado que en Lanzarote siempre se ha tenido con los espacios públicos y llenarlo de pivotes verdes en una tan larga como horrorosa fila. Dicen en el Ayuntamiento que han dado prioridad a la seguridad de los peatones. Sin embargo en otros muchos sitios del mundo entero hay peatones que caminan seguros sin chorradas verdes de esas.

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