Top Secret, 17 de julio de 2018

El Seprona

17/7/2018
El Seprona
En ocasiones, hay noticias fechadas en lugares lejanos que, por hache o por be, recuerdan a Lanzarote. Es el caso de una que pudimos leer ayer en un diario de Extremadura. Tiene al Seprona como protagonista. La noticia, aparecida en el diario Hoy, informa que el Juzgado de lo Penal número 1 de Badajoz ha condenado a un año de prisión a dos cazadores después de quedar probado que, en el año 2013, presentaron una denuncia falsa contra dos agentes del Seprona que, tres meses antes, habían formulado contra ellos una denuncia administrativa por caza ilegal, una infracción por la que ambos fueron condenados a pagar una multa de 10.000 euros. La información añade que este largo procedimiento penal se puso en marcha después de que los ahora condenados denunciaran ante el Juzgado de Instrucción de Jerez de los Caballeros que esos dos agentes de la Guardia Civil no obraron correctamente cuando los denunciaron, porque su verdadera intención no era abatir piezas de caza mayor sino acudir a una gasolinera cercana en la que se habían citado con una persona que pretendía comprarles el rifle que transportaban en el coche. Sin embargo, la jueza no creyó estas explicaciones y consideró que ese supuesto negocio sólo era «imaginario» y tenía como único objetivo convertirse en un argumento de peso para eludir la multa impuesta. 
 
Denuncian a los guardias
La denuncia contra los guardias fue presentada el 25 de noviembre de 2013, tres meses después de que los agentes dieran el alto a ese vehículo. En esa fecha, los cazadores ya habían sido informados de la sanción de 10.000 euros que les habían impuesto. La sentencia señala que los hechos falsamente imputados a los agentes tenían como único objetivo defender a los cazadores de la sanción que les impulso la Junta de Extremadura, tras considerar probado que habían cometido una infracción a la Ley de Caza. Uno de los acusados incluso dijo en el juicio que presentaron esa denuncia porque «pensaron que denunciar a la Guardia Civil era la única manera de defenderse de la sanción por cazar». Ante esa afirmación, la jueza explica en el fallo que si el objetivo de los cazadores era defenderse de la acusación realizada por los agentes, deberían haber expuesto sus argumentos por vía administrativa y, en el caso de que no fuesen atendidas sus pretensiones, recurrir a la vía judicial contencioso-administrativa, pero no a la jurisdicción penal presentando una denuncia falsa. A los cazadores cazados y luego falsos denunciantes les ha caído un año de prisión y el pago de una multa de 4.500 euros (a razón de 10 euros diarios durante un plazo de quince meses).
 
La sargento del Seprona
Ya ven que, en ocasiones, determinados ciudadanos se creen con el derecho de hacer lo que les place con las necesariamente restrictivas leyes que afectan al medio y sus especies (caza mayor en algunos lugares, pardelas en otros) porque, por extrañas razones, se sienten protegidos por algún resorte del sistema que, evidentemente, desajusta algo. En la isla, por ejemplo, también se ha denunciado recientemente a una miembro del Seprona, y no a una cualquiera. A una suboficial. Su caso he recorrido dos vías, una de las cuales ya ha finalizado: la judicial. La otra vía, la de la disciplina interna militar sigue su curso ajena a la primera. De hecho, y ciñéndonos a la denuncia del veterinario de Arrecife, los altos jerarcas de la Guardia Civil le han dado cariz de veracidad llegando incluso a mandarle una carta de disculpas y a revelarle que la sargento había sido expedientada por su comportamiento y “ya se ha elevado la incoación de un expediente disciplinario interno para determinar la posible responsabilidad disciplinaria en que la referida suboficial hubiera podido incurrir”, escribió el Coronel Jefe al veterinario. Mientras tanto, la justicia acordaba el sobreseimiento de la denncia contra la sargento al no ver “justificada la perpetración del delito”. Quién sabe cómo terminará todo esto que, a su vez, ha provocado la reacción de las muchas asociaciones que tiene el llamado Instituto Armado. Con comunicados a favor, unas, y en contra, otras, de la gestión del caso por parte de la Guardia Civil.

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