Opinión

La vida del PP frente a la gestión pública del PP

La vida del PP frente a la gestión pública del PP

En este proceso de presentación de candidaturas a la dirección del Partido Popular hay quien ha salido en defensa de la gestión de la actual lideresa, poniendo de manifiesto algunos aspectos del funcionamiento del partido como termómetro del éxito de sus años frente al mismo. Como no dudo de la buena mano de la presidenta para sumar adhesiones y para captar afiliados, sí me gustaría incorporar a la reflexión que ha compartido el ex-vicesecretario de Acción Política y Cargos Públicos del partido algún matiz para su visión de lo que es realmente un éxito a ojos de quienes observamos los procesos normales que se publicitan y relacionados con los partidos políticos, y aquellos otros que tienen que ver con la acción pública una vez que se llega al poder desde un partido político.

 No solo en su rendida admiración o interesada loa a la presidenta se moja el ex-vicesecretario, sino que lanza una perla a la otra presidenciable para la que no parece tener buenas palabras, la misma candidata a presidir el partido que, aunque ha afirmado que su participación no es contra nadie, tampoco nadie parece creerla. No es que el ex-vicesecretario diga nada concreto, lo peor es que lo deja todo en una nebulosa con el ánimo de desacreditarla. Al menos nos podría haber hecho partícipes de qué jugosos datos oculta por aquello del morbo.

 Pudiendo dar buenos resultados el balance de la gestión de un partido y de haber tocado poder en algunas administraciones, también es cierto que lo que corresponde medir en un proceso de evaluación de la gestión de un presidente de cualquiera de ellos es la referida a la que los cargos públicos hacen al frente de las administraciones en las que se obtiene representación. Ahí parece radicar el verdadero éxito de la presidenta, en este caso, pues no sólo debe haber sabido colocar a las personas más valiosas en los puestos donde la ciudadanía pueda beneficiarse de un trabajo de calidad realizado como consejeros o concejales, con resultados convertidos en infraestructuras necesarias o dotación de servicios, sino que debe haber sabido hacer partícipe a la población de las tareas de gobierno en las parcelas que les correspondan. Claro, le estamos diciendo al PP que haga lo que no hacen los demás: que escuche y que promueva la participación efectiva, que debe atender las demandas ciudadanas y adelantarse a cubrir necesidades, que no debe colocar enchufados incapaces… Agarrar la poltrona y mantenerse, es lo que parecen hacer todos y estirar el mandato todo lo que se pueda.

 Desconozco qué cursos toca impartir dentro de los partidos a quienes aspiren a estar en alguna lista, supongo que todo está por hacer, porque lo que viene funcionado es la fe ciega en las secretarías generales o presidencias de los partidos, el peloteo y la docilidad. Hasta en el muy revolucionario Unidas Podemos funcionan de este modo.

 El verdadero éxito de quien corta el bacalao en el partido es que cuando se esté en lo público, se haga de una manera eficaz, cercana, comprometida y debidos al objeto de su paso por la política que es el bien común, y el emprendimiento de las acciones materiales necesarias para el logro del mismo. Interés general, que se llama.

La vida del PP frente a la gestión pública del PP
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