Gasolineras como champiñones
Los vecinos y vecinas de Altavista estamos asistiendo a una situación que como mínimo debería invitarnos a una calmada reflexión. Se aprobó en Junta de Gobierno Local por vía urgente, de forma telemática y en plena Semana Santa, una nueva licencia para una gasolinera en la calle León y Castillo. Con esta ya son cinco en menos de 300 metros y todas en la misma vía.
Desde mi modesta opinión, esta realidad genera como mínimo muchas dudas sobre el Arrecife que queremos construir. Quiero poner en valor que dos de estas cinco gasolineras, pertenecen a una empresa de capital lanzaroteño , llevan asentadas en la zona muchas décadas , cuando este entorno no era precisamente atractivo, sino todo lo contrario. Esta familia apostó por un lugar con menos desarrollo, contribuyendo a la evolución del barrio.
Este artículo de opinión no pretende cuestionar la legalidad de las licencias concedidas. Confío plenamente en que todo lo aprobado por el órgano municipal competente se analiza y ejecuta con el máximo rigor y responsabilidad, garantizando por parte del actual grupo de gobierno que se eviten en el futuro posibles indemnizaciones millonarias para el Ayuntamiento de Arrecife.
Lo único que pretendo con estas palabras, es analizar si es oportuno seguir instalando este tipo de servicios en una misma zona. En pleno 2026 ¿tiene sentido seguir concentrando este tipo de infraestructura en un lugar tan reducido?, ¿ el aumento de este tipo de licencias, responde a una demanda debido a su necesidad o corresponde a intereses que poco tienen que ver con el bienestar de la gente?
Creo que todos pensamos que Arrecife necesita crecer, claro que sí , pero crecer con sentido común. Si apostamos a un desarrollo equilibrado para nuestro municipio, deberíamos también pensar en la movilidad, en el impacto ambiental, en la seguridad y en el urbanismo equilibrado.
No nos engañemos, la acumulación de una gasolinera más en esta misma zona generará más problemas de tráfico, más riesgos añadidos y más degradación del entorno que afecta directamente a vecinos y comercios.
¿De qué nos sirve hablar hoy en día de sostenibilidad y de transición energética, cuando potenciamos y fomentamos la proliferación de este tipo de instalaciones sin un debate previo y transparente?
La planificación urbana no puede ser una suma de decisiones aisladas, sino una visión compartida de futuro.
Quizá estamos a tiempo de replantearnos hacia dónde vamos. Porque crecer no es solo sumar proyectos, sino construir el Arrecife que merecemos.