Opinión

La comisión de trabajo fue una excusa para no hacer nada

Astrid Pérez en una reunión con vecinos en el salón de plenos
Astrid Pérez en una reunión con vecinos en el salón de plenos
La comisión de trabajo fue una excusa para no hacer nada

El pasado 30 de septiembre se votó de urgencia y, casi con desespero, la creación de una comisión de trabajo para dar solución a las viviendas de Titerroy. En aquel momento fui el único concejal de 25 que votó en contra. Y creí conveniente escribir unas líneas explicando el sentido de mi voto. Y es que siempre creí que la comisión de trabajo era una excusa para no hacer nada.

En ese artículo escribí: “me parece una falta de respeto que después de casi tres años y medio de mandato, y a menos de 8 meses de legislatura, la gran idea del grupo de gobierno encabezado por su alcaldesa sea la de crear una comisión de trabajo, con el resto de fuerzas políticas. Ya hemos visto lo que ha sucedido con la comisión del Ginory”. También comenté en esa carta abierta: “esta comisión sirve más para “tranquilizar”, a los vecinos y para apartar el problema en el tiempo que para resolverlo”.

Hoy ha transcurrido un mes y 3 días y faltando menos de 7 meses para el final de la legislatura, la horrible conclusión es que el tiempo, tristemente, me ha dado la razón: Esta comisión nunca valió para nada. Hagamos un pequeño balance.

El PSOE abandonó la comisión tras una serie de provocaciones del Partido Popular, que está más empeñado en transferir culpas que en resolver un problema serio. Especialmente triste fue el papel desempeñado en el Cabildo de Lanzarote por Jacobo Medina, que llevaba una moción en contra del criterio de los vecinos, dando un espectáculo innecesario y bochornoso.

Leticia Padilla fue nombrada directamente y sin anestesia, concejala de Vivienda Titerroy, o algo parecido. Y ella sola, como es lógico, se “desnombró”. Y su grupo parece abandonar la comisión de trabajo al no asistir a la primera reunión del 26 de octubre. Un ridículo del gobierno actual que no deja de asombrarnos con sus decisiones alocadas.

Brutal es el papel de Coalición Canaria, socio de gobierno del Partido Popular, y soporte político de la alcaldesa. No asiste a la reunión, confirmando que la comisión está muerta y enterrada. Ya que sus socios prioritarios la abandonan.

Finalmente, y de una insensibilidad increíble, y tras anunciar una huelga de hambre si no se resolvía el problema, la alcaldesa pone la fecha de la reunión en el día en el que le toca Parlamento de Canarias. Por lo que tampoco asiste, y lo que es peor, nunca tuvo intención de asistir.

Repito lo que dije hace ahora 27 días: “otros expedientes menos importantes han llamado la atención de la alcaldesa y sus asesores para sacar medidas extraordinarias y resolverlos in extremis”. Y recuerdo lo que también incluí, “en ningún caso se ha logrado un beneficio para los vecinos que sufren su desalojo desde hace más de una década (…) Nadie promete a los votantes crear comisiones, la gente quiere soluciones”.

Astrid Pérez ha sentenciado una vez más a los vecinos de Titerroy, y sus socios de gobierno miran para otro lado, como hipnotizados, como si el tema no fuera con ellos. Terminará esta legislatura con el mismo dilema con la que la iniciamos, las viviendas de Titerroy, familias sin hogar. Y lo más deprimente es que huele a que el PP no quiere que el PSOE se apunte un tanto en la ciudad, a poco tiempo para las elecciones. Porque nadie entiende que con el peritaje y el dinero consignado por parte del Gobierno de Canarias, no se haya ejecutado el proyecto. Y cabe preguntarnos, ¿puede el gobierno municipal de Arrecife, que un asunto grave y delicado lo resuelva el Gobierno de Canarias, siendo de otro partido, en concreto del PSOE?

Me quiero permitir una pequeña reflexión: en la política debemos de ser elegidos por hacer las cosas mejor que nadie, no por bombardear proyectos de los rivales políticos, como en este caso hace la alcaldesa con el Gobierno de Canarias. Estas malas prácticas sólo causan infelicidad y sufrimiento en los ciudadanos.

Voté en contra de aquella comisión, y lo volvería a hacerlo 100 veces más, porque era una pantomima para ganar tiempo y no hacer nada. Espero que en lo que queda de legislatura Pérez y sus socios de gobierno, reflexionen, y arreglen este problema, sin importarles quién se apunte el tanto. Ojalá tenga que rectificar mi opinión dentro de unos meses, no me importaría. Al fin y al cabo estas familias desalojadas no se merecen este sufrimiento ni un minuto más.

La comisión de trabajo fue una excusa para no hacer nada
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