Opinión

Nos va la vida en ello

Nos va la vida en ello

Nos estamos jugando la salud, la vida y el bienestar de nuestras familias, de nuestra comunidad y de la sociedad en general. Por lo tanto, debemos ser tremendamente exigentes, solidarios y responsables, inteligentes, cabría decir,  en el cumplimiento de las normas dictadas para evitar contagios que faciliten la propagación de la pandemia. Además, identificados los focos donde están produciéndose los contagios, las autoridades deben reaccionar con más determinación a la hora de atajar el problema en origen. Es intolerable que la inmadurez de unos pocos pongan en riego los proyectos vitales de sus convecinos y del conjunto de la ciudadanía.
 
Los datos facilitados por el Consejero de Sanidad del Gobierno de Canarias, Blas Trujillo, son contundentes: el 85% de las nuevas infecciones que se están dando por el coronavirus corresponden a jóvenes menores de 30 años. Las imágenes que se difunden a través de las redes sociales no dejan lugar a ningún tipo de dudas: en las Islas proliferan las fiestas al aire libre y en locales cerrados con decenas o centenares de jóvenes sin atender medida de protección alguna; y lo mismo sucede con una parte muy importante de los usuarios de discotecas y lugares de ocio nocturno, al parecer el ruido de la música les impide pensar en el sufrimiento de las personas, en algunos casos familiares, infectados pasados, presentes o futuros por el virus.
La recuperación del turismo es clave para nuestra economía. Nos va la vida en ello
 
Es muy difícil entender lo que está sucediendo. Mientras que desde el pasado mes de marzo nuestras universidades no han tenido clases presenciales y los exámenes se han llevado a cabo de forma telemática, para evitar posibles contagios entre los alumnos, facilitamos que el ocio los concentre ajenos a la tormenta sanitaria, social y económica que nos está cayendo. Si no se toman medidas más drásticas que ayuden a cortar la cadena de contagios es muy probable que se vuelva a perder el control de la pandemia y que nos veamos condenados a un nuevo confinamiento.
 
La COVID-19 ha destrozado a miles de familias y ha arruinado nuestra economía. La recuperación del turismo es clave para que hoteles, apartamentos, casas turísticas, bares, restaurantes, transportes, parques de ocio y servicios, entre otras actividades generadoras de economía, comiencen a generar actividad y puestos de trabajo. Miles de empleos en Canarias, el bienestar de la gente que vive aquí, depende de que seamos capaces de seguir proyectándonos en el exterior como un archipiélago saludable. La recuperación del turismo es clave para nuestra economía. Nos va la vida en ello.
Los contagios se están produciendo en lugares de diversión, copas y ocio nocturno
 
Por lo que nos estamos jugando es indignante observar tanta irresponsabilidad. En general, el germen del incremento de contagios en las Islas no se está produciendo en los centros de producción económica, en hoteles, apartamentos, bares, restaurantes, empresas de transportes, centros industriales o en obras de construcción. Los contagios se están produciendo en lugares de diversión, copas y ocio nocturno. Así las cosas, esta sociedad debe optar, sin demora, entre el empleo y el bienestar de  la mayoría de la gente que vive en Canarias o, al otro lado de la balance, por seguir tolerando el ocio y la diversión a un reducido grupo de jóvenes que se sienten ajenos al drama que está causando la pandemia.
 
El escenario que tenemos por delante es crudo, muy duro. Cuando los ERTE lleguen a su fin, si no se ha recuperado el turismo todo apunta sin duda a que el paro y la pobreza dinamitarán nuestra estabilidad social. La recuperación del turismo va a depender de factores externos e internos. Los externos no está en nuestras manos controlarlo, pero todo apunta en una buena dirección. De ahí que sería imperdonable que la inacción, la pasividad y la falta de determinación para cortar de raíz el origen de los rebrotes vea amenazada nuestra posición, durante estos últimos meses, como destino turístico sanitariamente seguro. Nos va la vida en ello.

Nos va la vida en ello
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