Llenazo en el Teatro Chico Cuatro Esquinas con el fin de curso de la Escuela de Música Toñín Corujo
Cerca de 250 personas llenaron el espacio cultural de la Parranda Marinera de Buches, en Argana Baja, durante una jornada protagonizada por la música, la juventud, el aprendizaje y la convivencia
El Teatro Chico Cuatro Esquinas de la Parranda Marinera de Buches volvió a demostrar el pasado sábado, 13 de junio, su creciente importancia como espacio cultural y comunitario del barrio de Argana Baja. Cerca de 250 personas llenaron por completo el recinto para asistir al concierto de fin de curso de la Escuela de Música Toñín Corujo, celebrado a partir de las 12:00 horas.
Familias, alumnado, profesorado y público de distintas generaciones compartieron una mañana marcada por la música, la emoción y un ambiente festivo. Desde los primeros minutos, el escenario del Teatro Chico Cuatro Esquinas se convirtió en un lugar de encuentro para intérpretes de diferentes edades y niveles formativos, muchos de los cuales pudieron mostrar ante un espacio completamente lleno el trabajo desarrollado durante el curso.
El concierto reunió voces, timples, guitarras, percusión, bajo y batería, junto con distintas propuestas individuales y colectivas. El repertorio transitó desde la música tradicional canaria y los valses hasta el pop, el rock, la música cinematográfica y diferentes composiciones contemporáneas. Esta diversidad reflejó el carácter abierto de la Escuela de Música Toñín Corujo y su apuesta por una formación capaz de combinar aprendizaje técnico, creatividad, convivencia y disfrute colectivo.
Uno de los momentos más entrañables de la jornada estuvo protagonizado por los alumnos y alumnas de menor edad, quienes subieron al escenario acompañados por Toñín Corujo. Su naturalidad, ilusión y espontaneidad despertaron una respuesta especialmente cálida entre las numerosas personas congregadas en el teatro.
El Teatro Chico Cuatro Esquinas, un espacio cultural abierto al barrio
El Teatro Chico Cuatro Esquinas se consolida como un espacio dinámico dentro de Argana Baja, capaz de acoger iniciativas educativas, culturales, artísticas y comunitarias. La celebración de este concierto nace del acercamiento de la Parranda Marinera de Buches, asociación decana del folclore lanzaroteño, a las entidades y proyectos que trabajan activamente por la cultura y la formación musical en Lanzarote.
La colaboración con la Escuela de Música Toñín Corujo responde a la voluntad de la Parranda Marinera de Buches de abrir su sede y sus instalaciones a las nuevas generaciones de músicos, favorecer el intercambio entre colectivos y contribuir a que la actividad cultural llegue también a los barrios.
Para la asociación, esta jornada supone un nuevo paso en la recuperación y dinamización del Teatro Chico Cuatro Esquinas como lugar de convivencia, aprendizaje y participación ciudadana. La presencia de cerca de 250 asistentes confirma, además, la necesidad de contar con espacios culturales de proximidad donde asociaciones, escuelas y colectivos puedan presentar públicamente su trabajo.
El lleno absoluto alcanzado durante la jornada refleja también la capacidad de las entidades culturales para generar comunidad cuando comparten recursos, conocimientos y espacios. En este sentido, el concierto representó mucho más que el cierre de un curso académico: fue una celebración del esfuerzo del alumnado, del acompañamiento de las familias y del compromiso de quienes trabajan por mantener viva la cultura musical de la isla.