Los Buches renuevan en Conil una promesa de medio siglo y llevan su legado hasta Texas
En apenas veinticuatro horas, la Parranda Marinera de Buches renovó en Conil una promesa que permanece viva desde hace medio siglo y entregó una indumentaria ritual completa que cruzará el Atlántico para incorporarse al Museo de El Álamo, en San Antonio de Texas. Dos acontecimientos unidos por una misma historia: la voluntad de conservar, transmitir y compartir el legado marinero de Lanzarote.
Para Los Buches, el verano no significa descanso. Mientras parte de la actividad cultural disminuye durante estos meses, la Asociación mantiene al cien por cien su trabajo en defensa de la memoria marinera y de la relación histórica de Lanzarote con el océano Atlántico.
A través de diferentes iniciativas impulsadas por su Junta Directiva, la entidad continúa llevando la música, la danza, la indumentaria y los rituales de Los Buches a distintos puntos de la isla y más allá de sus fronteras. El propósito es que este patrimonio no quede reducido a un recuerdo, sino que permanezca vivo dentro de la comunidad y siga formando parte de la identidad atlántica compartida por Lanzarote y La Graciosa.
Una promesa que se renueva cada verano en Conil
El domingo 26 de julio, la Parranda Marinera de Buches regresó un año más al pueblo de Conil para participar en las celebraciones dedicadas a Santa María Magdalena y al Sagrado Corazón de Jesús.
La relación entre esta festividad, el templo de Conil y Los Buches se remonta a 1975, cuando culminó la construcción de la iglesia. Desde entonces, el destino de la celebración y el de la Asociación han quedado unidos de manera inseparable gracias al compromiso de la comunidad, al respeto del Ayuntamiento de Tías hacia las tradiciones y a la generosidad de varios integrantes históricos de la Parranda.
Hace ya medio siglo, dos destacados bucheros contribuyeron de forma decisiva a que el templo pudiera completarse. Ángel Perdomo, antiguo presidente y miembro fundamental de Los Buches, sufragó de su propio bolsillo la fabricación de la campana de la iglesia, fundida en la histórica Fundición Salvador Manclús de Valencia.
Por su parte, Francisco González Mota colaboró económicamente en la adquisición de la imagen de Santa María Magdalena. Ambas aportaciones establecieron un vínculo emocional y patrimonial que la Parranda continúa honrando cada verano.
Desde entonces, cada último domingo de julio Los Buches regresan a Conil para renovar su promesa ante Santa María Magdalena. No se trata únicamente de una actuación, sino de un gesto de agradecimiento, memoria y continuidad entre las generaciones que ayudaron a levantar el templo y quienes hoy mantienen vivo su legado.
Este año, la promesa volvió a renovarse mediante un recital tradicional de música y danzas del mar. Los cuerpos de música y danza de la Parranda mostraron todo su potencial ante el pueblo de Conil y transformaron la celebración en un encuentro entre tradición, emoción y sentimiento colectivo.
Durante la actuación sonaron piezas pertenecientes al repertorio propio de la Parranda Marinera de Buches, entre ellas «Isa marinera», «Sorondongo de los Navegantes» y «Chiquilla mía». La música y la danza volvieron así a encontrarse para reivindicar la historia marinera de Lanzarote y el valor de una cultura que continúa transmitiéndose de generación en generación.
La festividad de Santa María Magdalena y del Sagrado Corazón de Jesús constituye una de esas celebraciones que poseen un arraigo verdadero, una historia reconocible y una continuidad vecinal y asociativa dignas de ser protegidas. Su permanencia durante décadas demuestra la fuerza que adquiere el patrimonio cuando las instituciones, las asociaciones y la ciudadanía trabajan juntas para conservarlo.
El acto contó con la presencia del alcalde de Tías, José Juan Cruz Saavedra, cuyo cumpleaños coincidió con la celebración; de la concejala responsable de Fiestas Patronales, Miriam Hernández Kajan; y de la responsable del Área de Cultura, María José González Díaz, entre otros representantes municipales.
Una indumentaria ritual de Los Buches cruzará el Atlántico
La actividad cultural de la Asociación continuó durante la mañana del lunes 27 de julio. Una delegación de la Junta Directiva de la Parranda Marinera de Buches entregó al presidente del Cabildo de Lanzarote, Oswaldo Betancort, una indumentaria tradicional y ritual completa destinada al Museo de El Álamo, en San Antonio de Texas.
La delegación estuvo encabezada por el presidente y director general de la Asociación, Juan Antonio Machado; el tesorero, Juan Jesús Hernández; y el secretario y director de Arte, Juan David Machado. También participó la artesana titulada Tania Nikolova, responsable de la confección del conjunto.
El conjunto ha tomado forma gracias a la maestría de Tania Nikolova, responsable de su confección, quien ha atendido con precisión cada elemento, cada costura y cada acabado. Su trabajo ha permitido construir, con sumo cuidado y respeto hacia el canon patrimonial, una indumentaria ritual completa capaz de representar fielmente la singularidad de Los Buches.
La elaboración ha requerido un proceso minucioso en el que la técnica artesanal, el conocimiento de la indumentaria tradicional y el respeto por la función ritual de cada elemento han resultado fundamentales. No se trata de una reproducción decorativa, sino de una pieza concebida desde el conocimiento, la precisión y la responsabilidad que exige la representación de un patrimonio vivo.
En este proceso también ha participado la artesana Candelaria Henríquez, responsable de realizar artesanalmente los calados originales de Los Buches incorporados al calzoncillo tradicional. Su aportación recupera uno de los detalles más singulares y delicados del conjunto, reforzando la fidelidad histórica y la riqueza artesanal de la indumentaria.
La pieza incorpora, además, una careta elaborada artesanalmente por Marcial Viñoly y pintada a mano por el artista David Machado, así como un buche realizado por Factum Foundation. La suma de estas colaboraciones convierte el conjunto en una creación colectiva en la que confluyen artesanía, investigación, creación artística, tecnología y conocimiento patrimonial.
Toda la indumentaria ha sido confeccionada siguiendo los conocimientos, preceptos e indicaciones del profesor Ricardo Reguera, especialista de referencia en la indumentaria tradicional de Lanzarote. Su asesoramiento ha permitido respetar las características históricas, formales y patrimoniales propias de la vestimenta ritual de Los Buches.
El resultado es una pieza única, completa y cuidada hasta el último detalle, realizada por encargo del Cabildo de Lanzarote para representar internacionalmente una de las manifestaciones culturales más singulares de la isla.
La indumentaria se incorporará al Museo de El Álamo, donde formará parte del espacio dedicado a la huella canaria en la fundación de San Antonio de Texas. La iniciativa busca fortalecer los vínculos históricos y culturales entre la ciudad norteamericana y la isla de Lanzarote.
Esta conexión no es únicamente simbólica. San Antonio fue fundada en 1731 por familias procedentes de Canarias, con una destacada presencia de familias de origen lanzaroteño. Aquellas personas cruzaron el Atlántico llevando consigo sus costumbres, conocimientos y formas de entender la vida comunitaria.
Casi tres siglos después, una indumentaria ritual de Los Buches recorrerá el camino inverso para reencontrarse simbólicamente con esa parte de la historia lanzaroteña que permanece viva en Texas. La pieza permitirá mostrar internacionalmente una tradición vinculada al mar, al carnaval tradicional, al trabajo comunitario y a la memoria de las antiguas familias marineras de Lanzarote.
De esta manera, la entrega trasciende la incorporación de un nuevo objeto a una colección museística. Supone situar a Los Buches dentro de un relato atlántico compartido y reconocer que el patrimonio lanzaroteño también forma parte de la historia cultural de otros territorios.
El verano marinero de Los Buches continúa
La próxima cita de la Asociación tendrá lugar el 8 de agosto en La Tiñosa, donde la Parranda Marinera de Buches acompañará a la Virgen del Carmen durante su tradicional embarque.
Posteriormente, Los Buches participarán en las actividades programadas con motivo de las Fiestas de San Ginés de Arrecife, manteniendo vivo un verano de música, danza, rituales marineros y compromiso con el patrimonio cultural de Lanzarote.
De Conil a Texas y de La Tiñosa a Arrecife, la memoria marinera de Lanzarote continúa en movimiento. Una tradición permanece viva cuando una comunidad la conoce, la interpreta, la cuida y es capaz de compartirla con las nuevas generaciones y con el mundo.