La transición democrática y la recuperación de las libertades en Lanzarote
En 1977 se celebraron las primeras elecciones democráticas en España en más de cuatro décadas y pusieron el punto de partida para un cambio democrático
A partir de la década de 1960, Lanzarote se incorporó a la corriente del turismo internacional, al igual que el resto de España. En esa época, el Cabildo Insular, presidido por José Ramírez Cerdá, creó la red de Centros de Arte, Cultura y Turismo de la mano de César Manrique. La modernidad se fue abriendo paso en la isla hasta que, a mediados de la década de los 70, se produjo el cambio político que propició la restauración democrática y sentó las bases del país que hoy conocemos.
En 1977 se celebraron las primeras elecciones democráticas en España en más de cuatro décadas. Cada 6 de diciembre se conmemora el Día de la Constitución Española. Esta jornada recuerda el referéndum celebrado en 1978, en el que los españoles aprobaron la vigente Carta Magna. Así, se daba un nuevo paso para desmantelar y enterrar la dictadura franquista que asoló el país durante cuarenta años.
DÍA DE LA CONSTITUCIÓN
Al principio, la conmemoración del Día de la Constitución era un solemne acontecimiento que congregaba a las autoridades insulares en la plazuela del mismo nombre, en Arrecife, ante la placa que da nombre al lugar. Sin embargo, en los últimos años, esta tradición se ha ido diluyendo, quizá por la creencia de que no hay motivos para celebrar formalmente nuestra todavía joven democracia. Grave error si así fuera.
La Constitución Española es la ley de leyes. Defiende los derechos y libertades de todas las personas y, por ello, la más importante de un país. Protege los principios básicos de la democracia, establece la justicia, la libertad y la seguridad, promueve el bienestar de quienes integran el Estado, protege a todos los españoles y pueblos de España en el ejercicio de los derechos humanos, sus culturas y tradiciones, lenguas e instituciones, y también fomenta el progreso de la cultura y la economía.
LA SOCIEDAD DEMOCRACIA
Además de la labor realizada por los partidos políticos y los sindicatos en la clandestinidad durante la dictadura, Lanzarote cuenta con instituciones que contribuyeron a la recuperación de la democracia. Entre ellas, destaca una entidad privada y popular que lleva su mismo nombre: la Sociedad Democracia.
A mediados del siglo XIX, en un contexto muy precario, un grupo de personas diversas desde el punto de vista cultural y social acordó establecer sólidos lazos de convivencia con el fin de impulsar el progreso político y social de la isla.
La Sociedad Democracia se fundó en 1850 y entabló relación con las vanguardias de la época, que utilizaban como emblema el apretón de manos de indiscutible significado masónico. Tras la Guerra Civil, que se saldó con el triunfo de los golpistas, la entidad se vio obligada a modificar su nombre por el de Círculo Mercantil de Arrecife. Hubo que esperar hasta 1987, con José M. Parrilla Curbelo como presidente, para recuperar, no sin sorprendentes dificultades, el nombre Democracia, denominación de la que la institución había sido despojada en 1938 «por atentar contra los gloriosos principios del Movimiento Nacional».
EL PAPEL DE LA SCRD TORELAVEGA
Con el paso del tiempo, se aprecia que no es posible entender el sentido profundo de la ciudad de Arrecife sin la contribución y la trayectoria de la Sociedad Democracia, una institución vinculada al espíritu de la Ilustración. Los grandes valores vinculados a la cultura democrática, asociados durante décadas a una vocación netamente republicana, iluminaron el pasado y han inspirado la presencia de La Democracia en el tejido social.
En época más reciente, la Sociedad de Cultura, Recreo y Deportes Torrelavega, de raíz popular, participó activamente en la transición democrática y en sus años previos. Con Manuel Cáceres se programaron las primeras charlas coloquio y conferencias con destacadas personalidades de la cultura, el pensamiento y la política. Era el final de la dictadura y los primeros años de la transición, de apertura democrática y la salida de la clandestinidad de los partidos políticos.