LUGARES
La pasarela y la isla de La Garita, un ejemplo en la costa
El puente y la isla de la playa de La Garita, en Arrieta, es una instalación ejemplar y respetuosa que, sin embargo, apenas se ha repetido en la isla.
El alcalde de Haría y el senador por Lanzarote han acudido a Madrid para que la Dirección General de Costas financie, en todo o en parte, la reparación del puente que une la playa de La Garita con la isla artificial, en Arrieta, afectado por el temporal que azotó la isla en febrero de 2015. En principio, el Ayuntamiento se mostró dispuesto a financiar la obra en solitario, pero ha dado un paso atrás al echar las cuentas.
El puente y la isla artificial de la playa de La Garita es una instalación exitosa, por respetuosa, que, sin embargo, apenas se ha repetido en la isla. Todo empezó en enero de 1990, cuando el entonces delegado insular del Gobierno, Agustín Torres, anunciaba un proyecto de Costas de regeneración y mejora de la playa, por importe de 119 millones de pesetas (720.000 euros).
Las obras se inician en 1992, originando cierta polémica por su diseño vanguardista, y se inauguran en mayo de 1993. Consistieron en un paseo marítimo, zona de aparcamiento en tierra batida (como alternativa al asfalto), un quiosco, balneario en un edificio semienterrado y muelle-pasarela que desemboca en un islote artificial para recreo de los bañistas. En el acto inaugural, el subdirector general de Obras Costeras del Ministerio de Obras Públicas, Pepe Fernández, recordó al que fuera jefe de la Delegación Insular de Costas, Enrique Torrent, fallecido.
“Las obras fueron diseñadas y dirigidas por los arquitectos Carlos J. Hernández Gómez y Antonio Suárez Linares”
Las obras ejecutadas en la ensenada norteña fueron diseñadas y dirigidas por los arquitectos Carlos J. Hernández Gómez y Antonio Suárez Linares, y ascendieron finalmente a 150 millones de pesetas (900.000 euros). Según Suárez Linares, la ordenación de la costa de Arrieta pretendía conseguir un doble objetivo, “de una parte, potenciar y facilitar el uso de la playa, tan escasas en el área y, de otra, defender la zona marítima-litoral de los atentados urbanísticos”. También añadió que “las obras no pretenden llamar la atención sobre sí mismas, más bien al contrario, pretenden pasar desapercibidas y fundirse con el entorno natural”. Clarificador. Los pormenores del proyecto fueron publicados en la revista Basa (nº. 16, 1994, págs. 88-91).
En julio del año pasado, el Ayuntamiento de Haría inició la rehabilitación parcial del puente de La Garita. A pesar de que las competencias pertenecen a la Dirección General de Costas, operarios municipales recuperaron parte de la pasarela, afectada por el fuerte oleaje del año anterior. Un pilar de hormigón quedó destrozado y el espacio fue vallado. Pero aquella acción no fue suficiente; de ahí que se busquen recursos para rehabilitar esta instalación.
“Los 900 habitantes de Arrieta aguardan ansiosos la rehabilitación de la emblemática obra que corona la playa de La Garita”
Los 900 habitantes del apacible pueblo costero de Arrieta aguardan ansiosos la rehabilitación de la emblemática obra que corona la playa de La Garita. Es lo que falta para que los 800 metros de playa, de fina arena dorada y aguas tranquilas, recobren su esplendor. Mientras tanto, los más jóvenes cogen olas y otros usuarios se tumban al sol observados por los clientes que disfrutan de los establecimientos situados en el paseo marítimo.
Según Gregorio Barreto Viñoly, el origen del nombre de Arrieta surgió a raíz de la conquista de la isla en 1402. La playa tomó el nombre de rada de Arriete, debido a que el conquistador normando Arriete Perdomo desembarcó en Lanzarote por este fondeadero. La formación del pueblo es posterior. A mediados del siglo XX, personas pudientes del pueblo de Haría construyen algunas viviendas de veraneo y, junto a algunas chozas que fueron formando las familias marineras, fundan la localidad, hoy convertida en un núcleo residencial y vacacional para la población local.
Los arquitectos Carlos J. Hernández Gómez y Antonio Suárez Linares también son los autores del proyecto “Restitución del dominio público y rehabilitación de la Caleta Guatiza, Teguise”, por el que obtuvieron una Mención en la VIª Edición de los Premios Oráa y Arcocha, 1992-1993. El Premio Regional de Arquitectura ‘Manuel de Oráa y Arcocha’, es un galardón bienual que distingue las mejores obras arquitectónicas acabadas en Canarias durante los dos años anteriores a la concesión del premio.