Murgas infantiles denuncian irregularidades que afectaron al evento y a los participantes
Las murgas infantiles de Arrecife han presentado una queja formal como también de carácter urgente, dirigida al Área de Festejos del Ayuntamiento de Arrecife por “la mala organización del concurso celebrado el 7 de febrero”.
En el comunicado publicado, los colectivos carnavaleros exponen las irregularidades que “afectaron tanto al desarrollo del evento como a la seguridad, bienestar y dignidad de los menores participantes”.
Entre las principales irregularidades denunciadas se encuentra “el mal estado de los baños, sucios y sin suministro de agua, además de la ausencia total de puntos de recogida de residuos, lo que generó suciedad generalizada en el recinto”.
Las murgas también alertaron de “la presencia de maquinaria pesada y elevadores en la zona de camerinos, sin las medidas de seguridad necesarias, mientras los concursantes transitaban por el lugar”. A esto se suma, “las pruebas de sonido tardías y deficientes, que provocaron recortes en el tiempo de actuación de las murgas, afectando al trabajo de meses atrás”.
Otros puntos a tener en cuenta son “el retraso en la entrega de la comida destinada a los participantes, así como el incumplimiento de las peticiones específicas de alimentación para menores celíacos, dejando a estos niños sin una alternativa segura”.
El comunicado señala también que "padres y familiares tuvieron que mover y recolocar el escenario, al no ajustarse las medidas instaladas”. Además, “los colectivos y las familias tuvieron que integrar el material eléctrico ante la falta de instalaciones adecuadas en los camerinos”.
También, afirman “falta de respeto por parte de algunos operarios, así como a la ausencia de responsables políticos del Área de Festejos o del propio Ayuntamiento durante el desarrollo del evento”.
Las murgas consideran lo ocurrido como "una grave falta de planificación y responsabilidad institucional, especialmente preocupante”. Por tanto, ante estos percances, “exigen explicaciones claras, la depuración de responsabilidades y la adopción inmediata de medidas correctoras para evitar que una situación similar vuelva a repetirse”.
El comunicado finaliza señalando que “no se pretende ser una mera queja, sino una llamada de atención seria y firme ante una gestión que consideramos inaceptable”.