Día Mundial para la Prevención del Ahogamiento o cómo reducir el riesgo en piscinas y playas
Enfermeras de Atención Primaria e instructores del Área de Salud de Lanzarote, adscrita a la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, han organizado diferentes actividades y talleres con motivo del Día Mundial para la Prevención del Ahogamiento, en colaboración con el Consorcio de Seguridad y Emergencias de Lanzarote y La Graciosa y el Ayuntamiento de San Bartolomé. La iniciativa, dirigida a la población infantil y adulta tarta de concienciar sobre la importancia de adoptar medidas de prevención y promover una cultura de seguridad en torno al agua.
Bajo el lema ‘Prevenir el ahogamiento está en nuestras manos. Infórmate y aprende. ¡Juntos podemos salvar vidas!’, las actividades pretenden trasladar a la ciudadanía conocimientos y recomendaciones que permitan reducir el riesgo de accidentes en piscinas, playas y entornos acuáticos, especialmente entre los más pequeños.
En este marco, y dentro de la campaña ‘Este verano, chapuzón seguro’, el pasado 27 de julio tuvo lugar un taller dirigido a cuarenta niños y niñas de las escuelas de verano del CEIP Playa Honda. La actividad se repetirá el próximo 10 de agosto para las escuelas deportivas del municipio de San Bartolomé.
Asimismo, el pasado martes 28 de julio se llevó a cabo, en la avenida Playa Honda, un taller de Reanimación Cardiopulmonar destinado a las familias. El objetivo es que los más pequeños aprendan, de una manera práctica y adaptada a su edad, pautas básicas de seguridad en el agua, al tiempo que se sensibiliza a las familias y a la población adulta sobre la importancia de la vigilancia y la prevención.
Supervisión constante de los menores
En todas las actividades, los profesionales sanitarios insisten en que la prevención comienza antes de entrar en el agua y que la supervisión de los menores debe ser constante, especialmente en piscinas y otros espacios donde un descuido puede tener consecuencias graves.
Los talleres inciden en la necesidad de respetar las señales y banderas, evitar el baño bajo los efectos del alcohol y utilizar chalecos salvavidas en aquellas actividades acuáticas que lo requieran. También recuerdan la importancia de instalar barreras que impidan el acceso no controlado al agua y de proporcionar a los menores espacios seguros y alejados de zonas de riesgo, siempre con una supervisión adecuada.
Además, la formación de la población en técnicas de rescate seguro y reanimación cardiopulmonar (RCP) puede resultar decisiva ante una situación de emergencia. Los profesionales también destacan la importancia de aprender a nadar correctamente y de adquirir conocimientos básicos de seguridad acuática para prevenir accidentes y saber cómo actuar si estos se producen.
Con esta iniciativa, las profesionales buscan acercar la prevención a la comunidad y, especialmente, a los niños y niñas, utilizando actividades educativas y participativas que les permitan identificar situaciones de riesgo y aprender cómo disfrutar del agua de forma segura.
Prevención y educación para la salud
La actividad se enmarca en la labor de educación para la salud y prevención que desarrollan los profesionales de Enfermería de Atención Primaria, que desempeñan un papel fundamental en la promoción de hábitos saludables y contribuyen a mejorar la seguridad y el bienestar de la población.
La campaña lanza un mensaje claro a toda la población: ‘Prevenir un ahogamiento está en manos de todos’. La información, la vigilancia, la formación y la responsabilidad compartida son herramientas esenciales para reducir los riesgos y contribuir a que el verano y las actividades en el agua sean más seguros.
Ante cualquier situación de emergencia, se recuerda la importancia de llamar inmediatamente al 112.