Formadas 12.609 personas en primeros auxilios y reanimación cardiopulmonar en Lanzarote
El Área de Salud de Lanzarote formó durante el año 2025 a 12.609 personas en técnicas básicas de reanimación cardiopulmonar y primeros auxilios, informa el Gobierno de Canarias.
Se trata de un programa que se desarrolla principalmente entre el alumnado y profesorado de los centros educativos de Lanzarote, el Centro Integrado de Formación Profesional Zonzamas y el alumnado del Instituto Politécnico de Formación Marítima, se indica en un comunicado.
También se lleva a cabo entre el personal de las guarderías de la isla y en los programas de formación en alternancia con el empleo que desarrollan algunos ayuntamientos y el Cabildo.
Otros grupos a los que también se dirige esta formación son los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, bomberos, protección civil, personal de centros sanitarios y sociosanitarios, colectivos, asociaciones, ONG y entidades deportivas.
Los talleres y cursos, impartidos por el técnico instructor del Área de Salud de la isla, Benjamín Nieves, en colaboración con el Consorcio de Seguridad y Emergencias del Cabildo Insular, promueven esta formación entre la población mayor de ocho años, con el fin de dotarla de las habilidades necesarias para socorrer la vida de una persona hasta la actuación de los servicios de emergencia.
El proyecto se compone de diferentes talleres y cursos que se desarrollan a lo largo de todo el año. Durante el 2025 se han impartido, entre otros, el taller ‘Primeros Auxilios para Primeros Intervinientes’, ‘Aprende a salvar una vida’, ‘RCP básica y avanzada’, ‘SOS respira’, ‘Actuación ante un atragantamiento’, ‘Gana tiempo, gana vida: todos contra el ictus’, además de diversas sesiones de Conducta PAS (proteger, alertar y socorrer).
Por otro lado, durante la etapa estival se desarrolla el curso ‘Prevención de Accidentes en el Medio Acuático’ en las zonas costeras y de playa.
El programa se complementa con otras iniciativas relacionadas con los planes de autoprotección en los centros educativos, el funcionamiento del 1-1-2 y distintos cursos de capacitación para el manejo de desfibriladores y técnicas de soporte vital básico y avanzado.
Esta iniciativa persigue aumentar la supervivencia de la parada cardíaca afrontando de inmediato la situación de emergencia con el conocimiento de las técnicas y herramientas adecuadas que permitan la reanimación.