Yoné Caraballo reitera su rechazo al cierre definitivo del Hospital Insular tras el verano
El diputado hace un llamamiento "a la unidad de la sociedad lanzaroteña para defender un recurso que considera “imprescindible” y que forma parte del patrimonio social y sanitario de la isla"
El diputado de Lanzarote y La Graciosa y presidente insular de Nueva Canarias-Bloque Canarista (NC-BC), Yoné Caraballo, ha reiterado hoy su firme rechazo al anuncio del cierre definitivo del Hospital Insular de Lanzarote, después de que la Consejería de Sanidad haya confirmado el traslado de los usuarios al Anexo del Hospital Dr. José Molina Orosa tras el verano. Una decisión que, a su juicio, “supone un grave retroceso en el modelo de cuidados de la isla y un abandono inaceptable de un recurso sanitario fundamental”.
Caraballo ha denunciado que esta medida no es fruto de la casualidad, sino de una “estrategia de abandono progresivo y desmantelamiento” de un modelo asistencial público que ha demostrado ser eficaz y necesario para la población de Lanzarote. En este sentido, ha señalado directamente al consejero de Sanidad del Cabildo de Lanzarote, Marciano Acuña, y al presidente del Cabildo, Oswaldo Betancort, a quienes acusa de ser “cómplices de que querer dejar morir el Hospital Insular y de desmantelar un sistema de cuidados que ha sido ejemplo en Canarias y España”.
“El cierre del Hospital Insular no es solo una decisión técnica, es una decisión política que afecta a la dignidad de las personas y a la calidad de vida de quienes necesitan cuidados específicos”, afirmó.
Ante esta situación, Yoné Caraballo ha anunciado que NC-BC impulsará una batería de nuevas iniciativas en el Parlamento de Canarias con el objetivo de frenar el cierre, exigir explicaciones al Gobierno de Canarias de CC y PP, y garantizar la continuidad del modelo de atención sociosanitaria que representa el Hospital Insular, además de exigir ficha financiera para su reforma y un calendario de retorno de los usuarios.
Caraballo concluyó haciendo un llamamiento a la unidad de la sociedad lanzaroteña para defender un recurso que considera “imprescindible” y que forma parte del patrimonio social y sanitario de la isla.