ANÁLISIS

El nuevo REF que viene: vital y urgente

La reforma del Régimen Económico y Fiscal (REF) es vital para Canarias debido a los profundos cambios que se han producido desde la aprobación del REF actual, en 1994.

El Parlamento de Canarias acaba de aprobar por unanimidad una moción en la que pide que concluya la negociación entre los gobiernos autonómico y central para contar con “la máxima urgencia” con un Régimen Económico y Fiscal (REF) adaptado a las actuales necesidades económicas y sociales de las islas. El Parlamento canario quiere que los aspectos económicos del nuevo REF se incorporen al proyecto de Ley de Presupuestos del Estado de este año.

Canarias ha gozado desde tiempos históricos de una fiscalidad diferenciada que trata de paliar los efectos que produce su lejanía del continente, la fragmentación de su territorio y la debilidad de sus estructuras productivas, debidos al escaso tamaño de su mercado potencial. Este régimen fiscal diferenciado ha sido reconocido por la Unión Europea, pero muy a su pesar, el Archipiélago ha padecido y padece intolerables cifras de paro y de pobreza -incluso en los ciclos expansivos- al tiempo que ha crecido el coste de la vida. Tal fracaso se debe a que los frutos de esa fiscalidad diferenciada han ido a parar directamente a la cuenta de resultados de las empresas beneficiarias, sin que se hayan trasladado a la economía de las familias. 
 
“Además de los aspectos fiscales, el REF contempla una serie de incentivos de naturaleza económica que son mucho menos conocidos”
 
La reforma del REF es imperiosa debido a los profundos cambios que se han producido en la economía mundial desde la aprobación del REF actual, en 1994. Eso, y lo antedicho, han llevado a las fuerzas parlamentarias canarias a pactar un REF profundamente reformado, para que sea de utilidad al desarrollo general en el futuro y para que sus beneficios lleguen a la mayor parte de la ciudadanía.
 
Pero, además de los aspectos fiscales, el REF contempla una serie de incentivos de naturaleza económica que son mucho menos conocidos, entre otras razones, porque algunos de ellos jamás se han aplicado. Esta es una deuda pendiente del Estado con Canarias, y de gran envergadura. La parte económica del REF afecta a temas tan sensibles como la libertad de transporte, las ayudas al tráfico regular de personas y al transporte marítimo y aéreo de mercancías. O a las telecomunicaciones internacionales y sus precios. O a la compensación por la lejanía y el hecho insular manifestada en la moderación de los precios de la energía y el agua, y la financiación especial de los presupuestos canarios. O a las medidas destinadas a la promoción comercial, turística, de ahorro energético, de incentivos económicos regionales, de creación de empleo, de incentivos a la inversión pública y formación profesional.
 
“Dado que en numerosas ocasiones se ha vulnerado la ley del REF, se ha sugerido conseguir su anclaje constitucional”
 
En materia de empleo, el foco debe dirigirse a un plan de empleos verdes en puertos, aeropuertos, energías renovables y agricultura. Asimismo, las islas demandan un plan de desarrollo energético propio basado en las energías autóctonas, renovales y abundantes procedentes del sol, el viento y el mar. Por otra parte, la reforma del REF es una oportunidad para que las Islas Canarias se sumen a las apuestas de futuro de la Unión Europea en los sectores emergentes como I+D, crecimiento verde (energías limpia), crecimiento azul (potencial del mar) y salud.
 
Finalmente, y dado que en numerosas ocasiones se ha vulnerado la ley del REF porque las leyes presupuestarias prevalecen sobre las demás, se ha sugerido conseguir el anclaje constitucional del REF para garantizar su cumplimiento presupuestario. Está en juego el adecuado desarrollo económico y social de las Islas.

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