Relatos de Vida

"En los servicios tenemos que ser fríos y hacer nuestro trabajo. Al llegar a casa nos destrozamos"

Francisco Acosta, bombero jubilado

Francisco Acosta colgó las botas y el casco el pasado mes de enero de 2022. Bombero de toda la vida, comparte en Relatos de Vida algunos de los capítulos más duros y también los más bonitos de su trayectoria profesional

"En los servicios tenemos que ser fríos y hacer nuestro trabajo. Al llegar a casa nos destrozamos"

Llevan toda la vida trabajando por el bienestar y la seguridad de los ciudadanos. Ahora, con la jubilación encima, Francisco Acosta Cedrés, bombero, comparte en Relatos de Vida algunos de los capítulos más emocionantes de su trayectoria profesional. Tiene 60 años y desde que se jubiló del cuerpo de Bomberos de Lanzarote asegura estar "en una nube".

Francisco colgó las botas y el casco el pasado mes de enero de este mismo año. Entró en el Cuerpo en 1991 y con el paso del tiempo le fue cogiendo el gusto a la profesión. Aunque su ritmo de vida también le ha costado más de un disgusto.

Entre los retos de la profesión, Acosta destaca la capacidad que deben tener estos profesionales para sobrellevar una "elevada carga emocional" generada por la acumulación de "momentos extremos de pánico, angustia y hasta ansiedad". El bombero veterano recoge en la entrevista algunos "siniestros estremecedores", pero narrados desde la "sensibilidad" de quien estuvo allí, trabajando en primera línea, actuando en muchas de las ocasiones para salvar la vida de personas.

 "Nunca te acostumbras a una intervención en un accidente de tráfico con un niño"

Como toda persona cuyo trabajo se desarrolla en medio de la calamidad y la catástrofe, Francisco Acosta reconoce que el estrés postraumático es algo con lo que los bomberos conviven a diario. En ese sentido, considera que su "resistencia psicológica" se vio reforzada gracias al apoyo de sus compañeros, algo que iba mejorando con el paso del tiempo, que hizo que "nos acostumbráramos en cierto modo a determinadas situaciones".

Los requisitos que deben cumplir estos profesionales para formar parte del cuerpo de bomberos nada tiene que ver con los que se necesitaban en la época en que entró Francisco. Así lo explica en sus declaraciones. Las pruebas de acceso, la formación, los materiales, uniformes y vehículos, incluso la visión que la sociedad tiene de los bomberos... Todo ha cambiando desde que Francisco inició su andadura laboral". 

Respecto a las vivencias de todos estos años, el bombero tiene marcado uno de los momentos "más tristes y duros" de su trayectoria. Francisco Acosta reconoce que una de las cosas que peor llevó siempre fueron los accidentes en los que hay menores implicados. "Nunca te acostumbras a una intervención en un accidente de tráfico con un niño".

Visiblemente emocionado, Acosta recuerda un episodio de hace unos 15 años, donde los alertaron de un accidente con un único vehículo implicado."Al llegar al servicio, vi el coche volcado, una mujer a un lado sentada, el hombre al otro lado, y una cosa blanca pequeña en medio de la carretera, un bebé que finalmente comprobamos que estaba fallecido. Eso a mi me destrozó", reconoce Francisco.

"En los servicios tenemos que ser fríos y hacer nuestro trabajo. Al llegar a casa nos destrozamos"
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