Precaución

El STEC pide un protocolo antisuicidios en educación que implique a sanitarios y trabajadores sociales

"La escuela puede y debe ser un espacio de acompañamiento educativo y de detección de posibles situaciones de riesgo, pero no puede sustituir al sistema público de salud ni asumir funciones sanitarias para las que el profesorado no está formado", asevera el sindicato 
Foto: Archivo
Foto: Archivo
El sindicato STEC-IC pide que el protocolo ante el riesgo suicida en los centros educativos aprobado por la Consejería de Educación de Canarias implique, además de a los docentes, a sanitarios y trabajadores sociales, lo que ha trasladado a la Diputación del Común.

En su queja, el sindicato considera que el documento aprobado por la Consejería de Educación "traslada al profesorado responsabilidades que no le corresponden y que deben ser asumidas por profesionales del ámbito sanitario".

El STEC-IC "comparte plenamente la preocupación social existente por la salud mental del alumnado y la necesidad de establecer mecanismos de prevención eficaces", pero advierte de que "la detección no puede confundirse con la intervención sanitaria ni con la gestión de situaciones de riesgo vital, responsabilidades que corresponden exclusivamente a profesionales especializados del ámbito sanitario".

A su juicio, el protocolo actualmente planteado sitúa al profesorado en una posición de responsabilidad ante situaciones extremadamente delicadas que afectan directamente a la salud y a la vida del alumnado, asegura el sindicato, que recalca que "la gestión de estas situaciones debe recaer en profesionales sanitarios especializados, que son quienes cuentan con la formación y los recursos adecuados para intervenir en estos casos".

"La escuela puede y debe ser un espacio de acompañamiento educativo y de detección de posibles situaciones de riesgo, pero no puede sustituir al sistema público de salud ni asumir funciones sanitarias para las que el profesorado no está formado", asevera el STEC.

Por ello, solicita la intervención del Diputado del Común para que se revise el protocolo y se delimiten claramente las responsabilidades de cada administración, garantizando que la atención a estas situaciones se realice desde el ámbito sanitario y con los recursos profesionales adecuados.

En opinión del STEC-IC, la prevención del suicidio juvenil requiere una respuesta coordinada entre educación, sanidad y servicios sociales, así como el refuerzo de los equipos especializados que deben intervenir en este tipo de situaciones. 

Comentarios