Estafas
Cae una red especializada en estafas bancarias y blanqueo establecida en Canarias
El modus operandi de la organización consistía en contactar telefónicamente con las víctimas, identificándose como gestores de su entidad bancaria y haciéndoles creer que habían sido objeto de una operación fraudulenta en sus cuentas
La Guardia Civil ha desarticulado una organización criminal asentada en Canarias que supuestamente se dedicaba a la comisión de delitos de estafa informática mediante la suplantación de entidades bancarias, así como al blanqueo de capitales procedentes de dichas actividades.
En total han sido detenidas 30 personas, cinco de las cuales son señaladas por la Guardia Civil como líderes de la organización criminal, residentes en Gran Canaria y Tenerife.
El modus operandi de la organización consistía en contactar telefónicamente con las víctimas, identificándose como gestores de su entidad bancaria y haciéndoles creer que habían sido objeto de una operación fraudulenta en sus cuentas, con el fin de obtener las credenciales de acceso a la banca electrónica.
Una vez en posesión de dichas claves, los acusados realizaban diversas operaciones financieras, desviando importantes cantidades de dinero a cuentas controladas por la propia organización criminal, de las que posteriormente se deshacían, así como de las tarjetas móviles SIM de prepago que también utilizaban.
Todo ello con el objetivo de dificultar la trazabilidad del dinero y la acción policial, detalla la Guardia Civil en un comunicado.
La denominada "Operación ALPONY TF" partió de la primera denuncia formulada, a raíz de la cual agentes de la Guardia Civil especializados en la materia llevaron a cabo un análisis de hechos delictivos de similar naturaleza.
De este modo lograron relacionar a más de veinticinco víctimas distribuidas por todo el territorio nacional, todas ellas afectadas por el mismo procedimiento fraudulento.
Además de identificar, localizar y detener a los miembros de esta red la Guardia Civil realizó cinco registros domiciliarios, donde se aprehendieron numerosos dispositivos electrónicos y documentación relacionados con los ilícitos investigados, así como seis kilos de hachís.
En el desarrollo de la operación ha resultado determinante la identificación de las denominadas "mulas financieras", personas que facilitaban sus cuentas bancarias o abrían nuevas a su nombre para recibir, transferir o retirar los fondos procedentes de las estafas.
En total son 25 investigados, residentes en Tenerife, a quienes se les acusa de un delito de blanqueo de capitales, al formar parte de la estructura financiera de la organización criminal.
La operación ha sido llevada a cabo por el Equipo de Delitos Telemáticos de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de Santa Cruz de Tenerife, que durante la última fase de la operación contó con el apoyo de otras unidades de la Comandancia de Las Palmas.
Todo ello bajo la dirección del Tribunal de Instancia de Güímar y de la Sección de Delitos Tecnológicos de la Fiscalía Provincial de Santa Cruz de Tenerife.
La Guardia Civil recuerda que la cesión de cuentas bancarias, la realización de movimientos de dinero para terceros o la recepción de fondos de origen ilícito constituye un delito de blanqueo de capitales, tipificado en el Código Penal.
En total han sido detenidas 30 personas, cinco de las cuales son señaladas por la Guardia Civil como líderes de la organización criminal, residentes en Gran Canaria y Tenerife.
El modus operandi de la organización consistía en contactar telefónicamente con las víctimas, identificándose como gestores de su entidad bancaria y haciéndoles creer que habían sido objeto de una operación fraudulenta en sus cuentas, con el fin de obtener las credenciales de acceso a la banca electrónica.
Una vez en posesión de dichas claves, los acusados realizaban diversas operaciones financieras, desviando importantes cantidades de dinero a cuentas controladas por la propia organización criminal, de las que posteriormente se deshacían, así como de las tarjetas móviles SIM de prepago que también utilizaban.
Todo ello con el objetivo de dificultar la trazabilidad del dinero y la acción policial, detalla la Guardia Civil en un comunicado.
La denominada "Operación ALPONY TF" partió de la primera denuncia formulada, a raíz de la cual agentes de la Guardia Civil especializados en la materia llevaron a cabo un análisis de hechos delictivos de similar naturaleza.
De este modo lograron relacionar a más de veinticinco víctimas distribuidas por todo el territorio nacional, todas ellas afectadas por el mismo procedimiento fraudulento.
Además de identificar, localizar y detener a los miembros de esta red la Guardia Civil realizó cinco registros domiciliarios, donde se aprehendieron numerosos dispositivos electrónicos y documentación relacionados con los ilícitos investigados, así como seis kilos de hachís.
En el desarrollo de la operación ha resultado determinante la identificación de las denominadas "mulas financieras", personas que facilitaban sus cuentas bancarias o abrían nuevas a su nombre para recibir, transferir o retirar los fondos procedentes de las estafas.
En total son 25 investigados, residentes en Tenerife, a quienes se les acusa de un delito de blanqueo de capitales, al formar parte de la estructura financiera de la organización criminal.
La operación ha sido llevada a cabo por el Equipo de Delitos Telemáticos de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de Santa Cruz de Tenerife, que durante la última fase de la operación contó con el apoyo de otras unidades de la Comandancia de Las Palmas.
Todo ello bajo la dirección del Tribunal de Instancia de Güímar y de la Sección de Delitos Tecnológicos de la Fiscalía Provincial de Santa Cruz de Tenerife.
La Guardia Civil recuerda que la cesión de cuentas bancarias, la realización de movimientos de dinero para terceros o la recepción de fondos de origen ilícito constituye un delito de blanqueo de capitales, tipificado en el Código Penal.