Top Secret, 2 de julio de 2018

El oficio del periodista

2/7/2018
El oficio del periodista
La Unión de Profesionales de la Comunicación de Canarias (UPCC), sindicato del sector, ha divulgado recientemente un acuerdo mediante el que una empresa editora se aviene a reconocer presiones a uno de sus redactores para que firmara “noticias” contrarias a los principios éticos de la comunicación. Sucedió en la isla de Tenerife, pero podía haber pasado en la inmensa mayoría de las redacciones. La víctima de esta historia es el periodista Vicente Pérez Luis, profesional de larga trayectoria en la prensa escrita de la provincia tinerfeña. Ha publicado para  El Día, La Tribuna de Canarias y, desde el año 2000, ha pasado por diversas secciones en Diario de Avisos, donde ha sido jefe del Área Metropolitana de Tenerife y redactor de Política en dos etapas. Su vocación ha sido siempre la del periodismo de investigación y ha informado a lo largo de su carrera profesional sobre numerosos casos de corrupción político-empresarial. Y ha sido en esta última etapa cuando ha vivido los sucesos que narra la UPCC y que han terminado con un acuerdo que  evita el pleito que el profesional tenía interpuesto contra la empresa editora, Canavisa, y el director del medio, Carmelo Rivero. El sindicato se congratula del pacto que, bajo su criterio, viene a confirmar el derecho del profesional a rescindir el contrato y a ser indemnizado por las situaciones que había venido sufriendo como trabajador, y, en concreto, como redactor de la sección de Política.
 
'Noticias' inasumibles
UPCC estima positivo el resultado de la demanda emprendida por Vicente Pérez, en cuanto ha forzado a la empresa a reconocerle el derecho a poner fin a su relación laboral con Diario de Avisos y a ser indemnizado. El sindicato ha apoyado al periodista desde el primer momento, pues considera veraces, por documentos del propio comité de empresa y otros obrantes en la demanda, los incumplimientos de la empresa Canavisa, editora del diario cuyo presidente es Lucas Fernández, en cuanto a condiciones de trabajo y también las presiones que recibió por parte del director, Carmelo Rivero, y del propio Fernández, para que el redactor firmara ‘informaciones’, a pesar de que la Ley de Cláusula de Conciencia reconoce el derecho de los profesionales de la información a negarse a firmar ‘noticias’ contrarias a los principios éticos de la comunicación. En todo caso, y pese a que no exista una condena explícita, al evitarse el juicio, el acuerdo viene a dar la razón a Vicente Pérez Luis en su invocación, como trabajador, a pedir la rescisión de la relación laboral por incumplimientos contractuales de Diario de Avisos, con la correspondiente indemnización. El sindicato respeta la decisión del periodista de no ir a juicio para reclamar expresamente el reconocimiento de daños morales, lo cual no obsta para que UPCC deje constancia del sufrimiento que las circunstancias laborales vividas han causado al periodista, y la larga negativa de la empresa a negociar una solución, pues la demanda se presentó en diciembre pasado y la negociación para un acuerdo se produjo a falta de apenas cinco días del juicio.
 
Pingües beneficios
Lo que desvela el sindicato viene a coincidir en el tiempo con la presentación de las cuentas y el informe de gestión de Canavisa. Según lo presentado por Lucas Fernández ante la Junta General de Accionistas, Diario de Avisos presenta beneficios (ha incrementado un 18'5% sus ingresos por publicidad) y anuncia reparto de dividendos para 2019. Lo cual, en tiempos de zozobra para la prensa escrita, no parece estar mal. Fernández, que inició su carrera como hombre de máxima confianza de ex alcalde y ex consejero de Turismo Miguel Zerolo (condenado a 7 años de cárcel por el caso de Las Teresitas), adelantó que “las principales líneas de actuación en los próximos meses y durante el próximo 2019 se centrarán en la aceleración de la división de producción digital multimedia, la reducción de costes netos y la generación de nuevas y competitivas líneas de negocio”. Este Top Secret, como no puede ser de otra manera, desea que a las empresas de comunicación les vaya lo mejor posible. Y que obtengan cuantos más beneficios mejor. Y, puestos a pedir, también desearíamos que estos beneficios no se produjeran ni pisoteando el código ético de la profesión ni la dignidad del profesional.

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