Opinión

Agresión o liberación

Agresión o liberación

La exhibición de cinismo, guión, arribismo de los diputados del Partido Popular que dieron la patada a su líder del alma y minutos después elogiaban su trabajo con aplauso sostenido en el templo de la democracia española, el Congreso de los Diputados, para que Pablo Casado se largara ipso facto, cabizbajo y sin liderazgo por la puerta de la vergüenza, queda en minúscula con el ejercicio insolente de gran parte de la comunidad internacional ante el conflicto Rusia - Ucrania, visto de cerca entre bastidores, cómo no, por Estados Unidos y la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

Basta con repasar declaraciones de los partidos constitucionalistas españoles y no españoles, opiniones de medios de comunicación, presidentes y jefes de Estado dictando cátedra sobre invasión, agresión militar, ocupación ilegal, violación a la vida, irrespeto a los derechos humanos e irrespeto a la democracia, para comprobar el sesgo canalla del tratamiento de la información según quiénes sean los protagonistas de la guerra y los intereses económicos que en ella se juegan.

Al margen de que esta y cualquier guerra es inaceptable por la pérdida de vidas humanas en todos los bandos, la destrucción, desolación, pobreza y vidas rotas que deja, hagamos un ejercicio práctico de hemeroteca a ver las posturas sobre esos  catedráticos de occidente sobre la ocupación de Israel a Palestina, la guerra de Irak, la guerra de Las Malvinas, el acoso a Siria, el bombardeo continuo de casi 80 días de la OTAN a la antigua Yugoslavia sin el consentimiento del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, el bombardeo de la OTAN a Libia, la guerra de 20 años en Afganistán, los crímenes de Estado comprobados en Colombia, las invasiones de USA a medio centenar de países los últimos 70 años, el robo descarado de recursos naturales, los atentados a  la soberanía, los bloqueos económicos causantes de miseria y las intromisiones constantes de naciones poderosas en asuntos internos de terceros países, y podemos seguir contando, y es para gritar: ¡cierren la jeta cínicos!, suponiendo por supuesto que están informados, sí, porque bien distinto es seguir el rebaño sin preocuparse de buscar otras lecturas. Detrás de toda guerra además hay un suculento negocio de los países productores y vendedores de armas.

El sociólogo y analista político argentino, Atilio Borón, recuerda que ninguno de los países supuestamente estandartes de los derechos y las libertades, cobijados en esa frase manida de ‘la preservación o mantenimiento del orden mundial’, que viene a justificar todo a cualquier precio, “emitió sonido alguno ante la carnicería que la OTAN practicó en los Balcanes”.

¿Y si el conflicto de Ucrania en el fondo no solo es Ucrania y la expansión de la OTAN, sino el posicionamiento de USA en Europa y la amenaza que supone para los intereses del Tío Sam el gasoducto Nord Stream 2 que une comercialmente a Rusia y Alemania?

¿Interesa a USA esa relación? Alemania ya anunció esta misma semana la suspensión del funcionamiento del gasoducto con el que preveía abastecerse de gas ruso renunciando, por ahora, a dos ventajas: menores costes y suministro estable y fiable. Veremos hasta cuándo Alemania será capaz de sacrificarse por las consecuencias del conflicto Rusia - Ucrania jaleado por USA y la OTAN, Alianza de la que forma parte. De momento, la certificación alemana está aplazada y por tanto la operatividad del gasoducto también.

Todo es un juego de ajedrez donde priman intereses económicos y geopolíticos. “Ucrania es el arma elegida por Washington para torpedear Nord Stream y abrir una brecha entre Alemania y Rusia. La estrategia está tomada de la primera página del Manual de Política Exterior de Estados Unidos bajo el epígrafe ‘Divide y vencerás’”, así lo resume el portal alternativo The Unz Review. De hecho, ya hay voces en Alemania que critican la intromisión de Estados Unidos en los asuntos energéticos del país.

Ucrania sobrepasada, y parece que poco preparada para esta guerra, se siente abandonada y suplica auxilio a USA y la OTAN. Países de la OTAN, entre ellos España, avisan que la Alianza Atlántica no puede intervenir porque Ucrania no es miembro de la misma. Una amiga comparte una viñeta de Mafalda que dice: “si los cobardes que deciden las guerras tuvieran que ir a pelearlas, viviríamos todos en paz”. Y en el horizonte,  la próxima cumbre de la OTAN prevista en Madrid los días 29 y 30 de junio de 2022, reunión de los 30 aliados sin saber si hasta entonces se mantendrán las tensiones y esta u otras guerras activas. Las soluciones diplomáticas están aparcadas.

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