III Plan de Modernización de Puerto del Carmen: ¿modernización o inmodernización?

Juan de León
Juan de León

Puerto del Carmen necesita un Plan de Modernización. Eso es evidente. Lo que no es tan evidente es que tengamos que aceptar como normal que un Plan de Modernización tarde más de seis años en tramitarse.

El III Plan de Modernización, Mejora e Incremento de la Competitividad de Puerto del Carmen tiene el expediente 2020/176. Es decir, hablamos de un instrumento que lleva años recorriendo los despachos de las distintas administraciones. De hecho, en enero de 2024 el propio Gobierno de Canarias anunciaba que había conseguido desbloquear el plan después de cuatro años.

Y mientras las administraciones tramitan, modifican, informan y vuelven a tramitar, Puerto del Carmen sigue esperando. Ese es el verdadero problema.

Porque un plan urbanístico no es solamente un documento técnico. Detrás de cada actuación hay personas, empresas, inversiones, equipamientos y necesidades de los vecinos. Hay empresarios que llevan años esperando para poder renovar sus establecimientos. Hay propietarios que necesitan saber qué pueden hacer con sus terrenos. Hay inversiones que quedan paralizadas a la espera de seguridad jurídica. Y hay necesidades públicas que tampoco pueden avanzar al ritmo que deberían.

Un ejemplo muy claro es el nuevo Centro de Salud de Puerto del Carmen. El grupo de gobierno de Tías del PSOE y Podemos ha planteado que, una vez aprobado el Plan y con el suelo que corresponda al Ayuntamiento, pueda ponerse a disposición del Gobierno de Canarias para hacer realidad este nuevo centro sanitario. Bienvenido sea.

Pero la pregunta es inevitable: ¿cuántos años más tienen que esperar los vecinos de Puerto del Carmen para disponer de ese equipamiento?

No podemos olvidar que el actual III Plan contempla 43 actuaciones privadas y 13 públicas, además de una importante reserva de suelo para dotaciones y vivienda pública. El Ayuntamiento calcula que su desarrollo podría generar más de 50 millones de euros de ingresos directos en ocho años. Estamos, por tanto, hablando de un instrumento con una enorme importancia para el futuro de Puerto del Carmen y del municipio de Tías.

Precisamente por eso resulta todavía más preocupante que haya tardado tantos años en llegar hasta aquí. La modernización no puede esperar eternamente y Puerto del Carmen no puede estar permanentemente pendiente de un plan.

La modernización tiene que servir para acelerar, no para paralizar. Tiene que aportar seguridad jurídica, facilitar las inversiones, permitir renovar la planta alojativa, mejorar los espacios públicos, generar nuevas infraestructuras, facilitar vivienda pública, mejorar la movilidad y, sobre todo, tiene que mejorar la calidad de vida de quienes viven y trabajan en Puerto del Carmen.

Porque si necesitamos seis años para aprobar un Plan de Modernización, después otros tantos para desarrollar sus actuaciones y finalmente otros tantos para ejecutarlas, corremos el riesgo de que cuando algunas de ellas lleguen a la realidad ya no sean suficientes para las necesidades del municipio.

El mundo cambia mucho más rápido que nuestras administraciones públicas y Puerto del Carmen no puede permitirse seguir perdiendo tiempo. No podemos volver a cometer el mismo error.

Ahora que el Plan encara su aprobación definitiva, el reto no puede ser simplemente aprobarlo. El verdadero reto comienza después. Hay que establecer prioridades, calendarios y responsables. Hay que saber qué actuaciones públicas se van a ejecutar primero. Hay que saber cuándo estará disponible el suelo para el nuevo Centro de Salud. Hay que saber qué inversiones se podrán desarrollar y en qué plazos. Y hay que garantizar que las administraciones implicadas trabajen coordinadamente para que el Plan no vuelva a quedar atrapado durante años en la burocracia.

Porque Puerto del Carmen ya ha esperado demasiado y no podemos permitirnos que dentro de unos años volvamos a estar hablando de modificaciones, informes, trámites y nuevas esperas.

Por eso, permitiéndome una pequeña ironía, quizá deberíamos preguntarnos si estamos realmente ante un Plan de Modernización o ante un Plan de Inmodernización. Porque modernizar no es solamente redactar un documento. Modernizar es actuar.

Y Puerto del Carmen necesita empezar a hacerlo ya.

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