Los Buches de Arrecife sumarán su legado al espacio dedicado a la huella canaria en El Álamo de Texas
La tradición marinera de Los Buches de Arrecife contará desde ahora con un espacio destacado en el Museo de El Álamo, en San Antonio de Texas (Estados Unidos). El presidente del Cabildo de Lanzarote y La Graciosa, Oswaldo Betancort, recibió recientemente de manos de representantes de la Asociación Parranda Marinera de Los Buches una réplica de la indumentaria tradicional de esta emblemática manifestación cultural, que será incorporada al espacio museístico dedicado a la herencia canaria en la ciudad norteamericana.
La indumentaria, elaborada por la artesana Tania Nicolova, bajo la supervisión del profesor y especialista en vestimenta tradicional lanzaroteña Ricardo Reguera, reproduce fielmente el canon del siglo XIX. El conjunto está formado por pantalón o calzoncillo calado, camisa calada, chaleco de terciopelo, polainas, zapatos de cuero, pañuelos y montera.
La pieza se completa con la característica careta de red, realizada por el artesano Marcial Viñoli y pintada por David Machado, además del tradicional buche, elaborado por Factum Arte. Este último constituye el elemento más representativo de Los Buches ya que se confecciona con la piel curtida e inflada del estómago de un pez cartilaginoso de las costas canarias y se utiliza en los carnavales para golpear de forma simbólica y festiva a vecinos y visitantes, dentro del ambiente de humor y desenfado propio del Entrudo.
La incorporación de esta indumentaria al Museo de El Álamo permitirá ampliar la representación del patrimonio cultural de Lanzarote en el espacio dedicado a la presencia canaria en San Antonio, ciudad fundada en 1731 por familias procedentes del Archipiélago. La iniciativa forma parte de la colaboración institucional que mantienen Lanzarote y San Antonio con vistas a la conmemoración, en 2031, del tricentenario de la fundación de la ciudad texana.
Durante el encuentro, el presidente del Cabildo, Oswaldo Betancort, puso en valor la importancia de proyectar fuera de las Islas las tradiciones que forman parte de la identidad lanzaroteña.
"Tras la incorporación de Los Diabletes de Teguise, Los Buches representan una nueva oportunidad para mostrar al mundo otra de las grandes expresiones de la identidad cultural de Lanzarote. Son una tradición del Entrudo de Arrecife, profundamente ligada a la historia marinera de la capital y a nuestras raíces populares, y su presencia en el Museo de El Álamo contribuirá a difundir un patrimonio que forma parte de nuestra manera de ser", afirmó.
Por su parte, el presidente de la Parranda Marinera Los Buches, Juan Antonio Machado Santana, y el director artístico de la agrupación, David Machado, agradecieron el respaldo del Cabildo de Lanzarote a una iniciativa que permitirá dar proyección internacional a una de las manifestaciones más singulares del carnaval lanzaroteño y acercar la cultura popular de Arrecife a los miles de personas que cada año visitan este emblemático museo estadounidense.
El legado artesanal de Lanzarote también cruzará el Atlántico
Junto a las indumentarias de Los Diabletes de Teguise y Los Buches de Arrecife, el Museo de El Álamo también incorporará una muestra representativa de la artesanía tradicional de Lanzarote, ofreciendo una visión más amplia de la riqueza etnográfica y cultural de la isla.
Entre las piezas que viajarán a San Antonio de Texas se encuentran indumentarias de hombre y mujer del siglo XVIII, así como ejemplos de la cerámica y la alfarería tradicional lanzaroteña, moldeadas a mano con barro extraído del suelo volcánico y elaboradas mediante técnicas heredadas de los antiguos aborígenes de la isla. La colección incluirá también trabajos de cestería, así como delicadas muestras de rosetas y calados, manifestaciones textiles que mantienen vivas las labores tradicionales de las artesanas lanzaroteñas.
Asimismo, el espacio dedicado a la herencia canaria exhibirá una reproducción de Los Novios del Mojón, la expresión más célebre y singular de la alfarería tradicional de Lanzarote. Estas figuras esquemáticas de barro cocido, concebidas históricamente como símbolo de fertilidad, amor y compromiso nupcial, estuvieron cerca de desaparecer con el declive de la loza tradicional.
Su recuperación fue posible gracias a la labor de la maestra locera Dorotea Armas Curbelo (1899-1997), natural de Muñique, quien rescató los antiguos moldes de estas piezas a mediados del siglo XX y devolvió a Los Novios del Mojón el lugar que hoy ocupan como uno de los grandes emblemas de la artesanía e identidad cultural de Lanzarote.