TRIBUNALES

Culpables de asesinato con ensañamiento, detención ilegal y robo con violencia

Así lo considera el jurado popular del crimen de Juan Carlos Tejera y así lo ha notificado la Sala a las partes a primera hora de la noche de este viernes. Además se les considera componentes de una organización criminal. Los culpables son los cinco hombres que venían siendo acusados. La mujer, Tania R.R., se entiende cómplice de los hechos. Tanto Fiscalía como acusación particular se ratificar en la petición de pena.

Culpables de asesinato con ensañamiento, detención ilegal y robo con violencia

El Jurado Popular constituído en Las Palmas de Gran Canaria para juzgar a Juan Carlos C.H., Néstor David P.P. y Ángelo D.D., residentes en Tenerife y a Juan Antonio D.R. y Antonio Enrique G.G., de Lanzarote, además de Tania R.R., también de la isla, ha considerado por uninimidad que los cinco hombres son culpables de asesinato con ensañamiento, detención ilegal, robo con violencia y pertenencia a organización criminal. La mujer fue cómplice de los delitos, según el mismo jurado. Tanto fiscalía como asucación particular se han ratificado en sus postulados.

Como se ha venido informando, el cuerpo sin vida de Juan Carlos Tejera fue encontrado en la zona de la escombrera de Argana Alta, el 21 de marzo de 2015, nueve días después de ser secuestrado. Se calcula que llevaría muerto entre seis y ocho días. Según el escrito de acusaciones del Fiscal, Juan Carlos Tejera fue secuestrado sobre las 23:35 horas del día 12 de marzo de 2015 y su muerte se produjo “entre el 13 y el 15 de marzo de 2015”.

El Ministerio Público acusaba de secuestro y asesinato a Juan Carlos C.H., Néstor David P.P. y Ángelo D.D., residentes en Tenerife y a Juan Antonio D.R. y Antonio Enrique G.G., de Lanzarote. Hay una sexta acusada, Tania R.R., que el Ministerio Público considera cómplice.

En el relato de los hechos se cita que los acusados “actuando de previo y común acuerdo”, sobre las 23:35 horas del día 12 de Marzo de 2015, procedieron “con ánimo de acabar con la vida” de Juan Carlos Tejera, “o a sabiendas de que podían ocasionarle la muerte”, a interceptarlo en el garaje de su domicilio,  “atándolo de pies y manos”, evitando así cualquier tipo de resistencia que pudiera oponer la víctima “y a propinarle fuertes golpes por diversas zonas del cuerpo, depositándolo posteriormente en el asiento trasero de su propio vehículo”.

Se da la circunstancia de que los acusados son considerados, igualmente, autores de una serie de actos delictivos en los que se empleaba “una extrema violencia y golpeando a sus víctimas, después de inmovilizarlas, para evitar una posible defensa por su parte”

Su grado de fijación fue tal que la encausada Tania.R.R., facilitó al resto de acusados, “a sabiendas de los objetivos que los mismos pretendían”, el uso de un dispositivo de GPS, que colocaron en el vehículo de la víctima y al que hacían un seguimiento a través de una página web.

Trataron de aumentar el padecimiento de la víctima

En el relato de los hechos, fiscalía apunta que, tras el secuestro, “lo trasladaron hasta la zona de la escombrera de Montaña Mina de Arrecife, dejándolo en una cueva, que habían acondicionado a tales efectos, durante los días previos al día de los hechos”.

El golpeo a Tejera fue inhumano. Tras su hallazgo, presentaba “herida inciso contusa en región parieto occipital derecha, estrellada, de aproximadamente de 7 por 9 cm con exposición del plano óseo subyacente; traumatismo craneoencefálico severo por múltiples contusiones de muy alta intensidad en región facial con afectación ósea, así como afectación vascular secundaria; contusiones simples de menor intensidad, tales como equimosis, erosiones y placas en diferentes regiones corporales; fracturas múltiples cerradas u abiertas con aplastamiento de falanges de varios dedos de ambos pies y lesión de partes blandas del cuello con infiltrados hemorrágicos en músculo esternomastoideo izquierdo y fractura de asta superior de cartílago tiroides ocasionados por un mecanismo de alta presión mantenida.”

Todas las lesiones le fueron producidas en vida “con plena conciencia de aumentar el padecimiento de la víctima, causándole un sufrimiento y dolor intenso e innecesario para llevar a cabo sus objetivos”. Juan Carlos Tejera sufrió traumatismo craneoencefálico severo, con fracturas múltiples y afectación vascular intracraneal, “que después de un periodo agónico prolongado, le llevaron a la muerte entre el 13 y el 15 de marzo de 2015”.

Cabe recordar que el Ministerio Fiscal pide para cada uno de ellos 25 años de cárcel, excepto para la única mujer, a la que la pena solicitada asciende a 14 años. La acusación particular eleva a 27 los años de prisión.

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