"Que no nos pase lo que a Hawái"
El próximo pleno del Cabildo de Lanzarote será una gran oportunidad, un momento decisivo para encender las alarmas antes de que nuestra isla viva su propio apagón de identidad. La moción para crear el Observatorio Insular de la Identidad Canaria desde el área de Gobierno Abierto que gestiono, nace de la urgencia de proteger aquello que define lo que somos : nuestra historia, nuestras tradiciones, nuestro paisaje y nuestra forma de vivir. Lanzarote y La Graciosa no son únicamente territorio; son comunidades con memoria, raíces y alma que debemos cuidar antes de que se pierdan.
Un ejemplo claro de lo que quiero decirte es Puerto Rico, el cantante Bad Bunny compuso en el año 2025 el tema “Lo que le pasó a Hawaii”, una canción que denuncia cómo la turistificación, la especulación inmobiliaria y la presión económica pueden hacer que un lugar deje de pertenecer a su gente. La letra es un grito de alerta: cuando la identidad se desvanece, la gente se siente extraña en su propia tierra. Hawái, Malta, Ibiza y otros territorios insulares enfrentan realidades similares: para el visitante todo es paraíso, pero para los que vivimos aquí muchas veces se convierte en un espacio que ya no reconocemos como propio.
Lanzarote todavía tiene la oportunidad de actuar antes de que nuestra identidad se diluya. El Observatorio que propongo no busca frenar la llegada de nuevos vecinos ni el desarrollo económico: busca orientarlo con responsabilidad. Este Observatorio será un órgano permanente que mida, analice y anticipe riesgos culturales y sociales, protegiendo la transmisión de tradiciones, la arquitectura, la memoria oral y el arraigo de lo que nos pertenece. Será algo así como nuestra brújula para crecer sin perder lo que nos hace insulares y únicos..
Si no actuamos, un día podríamos despertarnos y descubrir que, como advierte Bad Bunny, se ha apagado nuestra voz y la memoria de nuestra historia. Proteger la identidad no es nostalgia ni exclusión: es garantizar que las futuras generaciones reconozcan Lanzarote y La Graciosa como su hogar, no como un escenario turístico vacío de raíces.
Presento esta moción en el pleno como un acto de responsabilidad, de previsión y de compromiso con nuestra gente. Porque cuando se pierde la identidad, se apaga la cohesión, la memoria y el alma de la isla. Lanzarote y La Graciosa todavía pueden mantenerse encendidas. Depende de nosotros y nosotras proteger su luz.