Marzo deja en Canarias un mes frío y extremadamente húmedo y el más lluvioso desde 1961
El mes de marzo de 2026 dejó en Canarias un balance climático muy llamativo: fue un mes frío o muy frío en la mayor parte del archipiélago y, además, el más húmedo de marzo desde 1961. La temperatura media en Canarias se situó en 14,6 C, con una anomalía de -1,2 C respecto al periodo de referencia 1991-2020, mientras que la precipitación media alcanzó 144,6 mm, un 456% de lo normal, con carácter extremadamente húmedo.
Según el avance climatológico de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), las anomalías térmicas en Canarias estuvieron en la mayor parte del territorio entre -1 C y -2 C, lo que explica el carácter frío del mes en las islas. Aunque hubo algunos episodios cálidos puntuales, el cierre de marzo fue especialmente fresco, con un descenso notable tanto de las máximas como de las mínimas entre los días 26 y 30. En conjunto, las temperaturas máximas quedaron ligeramente por debajo de la media y las mínimas algo por encima, pero el comportamiento global fue frío.
Lluvias muy destacadas
El rasgo más sobresaliente del mes fue la lluvia, con acumulados muy elevados en varias islas y estaciones de referencia. Izaña registró 248,9 mm en el mes, Tenerife Norte-Aeropuerto 178,8 mm, La Palma-Aeropuerto 166,1 mm y El Hierro-Aeropuerto 102,2 mm, cifras que reflejan un marzo excepcionalmente húmedo en el archipiélago. Además, Las Palmas de Gran Canaria-Aeropuerto sumó 74,7 mm, su valor más alto de la serie desde 1951.
Las precipitaciones más intensas se concentraron especialmente en la segunda mitad del mes, con Izaña alcanzando 166,8 mm en una sola jornada el día 24. También destacaron Tenerife Norte-Aeropuerto con 67,3 mm ese mismo día y La Palma-Aeropuerto con 53,3 mm el día 21. Estos episodios explican buena parte del carácter extremadamente húmedo registrado en las islas.
Relevancia para el archipiélago
El balance de marzo según la Aemet es importante porque confirma un mes muy distinto a la media habitual en Canarias, con más frío y más lluvia de lo normal. Para el campo, los embalses, la vegetación y las labores agrícolas, estas precipitaciones pueden suponer un alivio tras periodos más secos, aunque también pueden complicar trabajos al aire libre en algunos momentos. En términos climáticos, el mes destaca como uno de los más húmedos de la serie y refuerza la singularidad meteorológica de Canarias dentro del conjunto nacional.