Familias de Haría denuncian la falta de apoyos para menores con discapacidad en el campamento municipal
Las familias de varios menores con discapacidad del municipio de Haría han remitido un comunicado en el que expresan "nuestra preocupación por la situación vivida desde el inicio del Campamento de Verano Municipal y solicitamos al Ayuntamiento una solución urgente que garantice la participación de todos los niños y niñas en igualdad de condiciones".
El colectivo, integrado por familias del municipio, explica que "nuestros hijos presentan diferentes necesidades de apoyo. Algunos son menores no verbales y necesitan sistemas aumentativos y alternativos de comunicación, apoyos visuales, herramientas de regulación emocional y una planificación basada en la anticipación de las actividades".
Además, añaden que "para ellos, conocer previamente el entorno, las rutinas y a las personas que los acompañarán no es un detalle, sino una necesidad para poder participar con seguridad".
En el comunicado, las familias subrayan que "durante la inscripción solicitamos expresamente que nuestros hijos permanecieran en el CEIP de Arrieta, ya que es el entorno que conocen tras el cambio de modalidad educativa por la inexistencia de un aula enclave en el municipio". Sin embargo, aseguran que "pocos días antes del inicio del campamento se nos comunicó su traslado al CEIP de Haría, sin un periodo de adaptación y sin que ninguna familia fuera convocada previamente para planificar la incorporación de los menores o conocer sus necesidades".
Según relatan, el primer día del campamento varios de sus hijos "sufrieron una importante desregulación al llegar a un entorno desconocido. Algunas monitoras, a quienes queremos agradecer públicamente su profesionalidad y humanidad, intentaron buscar soluciones para ayudar a los menores".
Tras esta situación, las familias afirman haber comprobado "la ausencia de apoyos fundamentales, como pictogramas, agendas visuales, materiales de regulación sensorial o una planificación adaptada a las necesidades de nuestros hijos".
Asimismo, el colectivo contextualiza que el campamento atiende aproximadamente a 100 menores, distribuidos entre Haría y Arrieta, con seis monitores en Haría y dos en Arrieta. "Además de varios menores con discapacidad, también participan niños y niñas de tan solo 1 y 2 años, que requieren una supervisión constante". Por ello, muestran su preocupación porque "la dotación de personal tenga que atender simultáneamente a menores con necesidades tan diferentes garantizando su seguridad y bienestar".
A esta situación, explican, se suma otra inquietud: "Durante las conversaciones mantenidas, se nos planteó la posibilidad de que fueran las propias familias quienes buscaran ayudas del Cabildo para financiar los apoyos que necesitan nuestros hijos".
Las familias añaden que "entendemos que colaborar con el Ayuntamiento forma parte de nuestro compromiso, pero creemos que la organización y dotación de recursos de un servicio público municipal corresponde a la administración y no a las familias".
El comunicado concluye señalando que "para nuestros hijos, este campamento es mucho más que un recurso de conciliación. Es la única oportunidad que tienen durante el verano para convivir con los niños y niñas de su pueblo, ya que durante el curso estudian fuera del municipio. También es el único espacio donde muchos hermanos pueden compartir el verano juntos".
Finalmente, las familias hacen un llamamiento al Ayuntamiento de Haría: "No buscamos culpables. Buscamos respuestas y soluciones. Nuestros hijos no necesitan un campamento diferente. Necesitan un campamento preparado para ellos. Por ello, solicitamos al Ayuntamiento de Haría una reunión urgente con las familias y la adopción de las medidas necesarias para garantizar una inclusión real y efectiva. Familias de menores con discapacidad del municipio de Haría".